martes, 10 de febrero de 2015
El impacto de la evolución del pensamiento, según Freud
miércoles, 12 de febrero de 2014
Aborto y descenso de la delincuencia
Hace unos años ya traje aquí un lúcido artículo de Carl Sagan sobre el tema: entre la vida y la elección.
Fuente: Freakonomics. S.D Levitt y S. J. Dubner. Ediciones B.
sábado, 4 de enero de 2014
Los negativos congelados de Shackleton
La península Hut Point al fondo.
sábado, 22 de enero de 2011
tú, yo y el libre albedrío
We really do believe we've got more free will than the other guy - scientopia
domingo, 11 de enero de 2009
psicología científica
"Por tanto, cuando hablamos de la 'psicología como ciencia natural', no debemos suponer que esto hace referencia a una especie de psicología que se apoya sobre sólidos cimientos. Quiere decir precisamente lo contrario. Hace referencia a una psicología especialmente frágil, en las que las aguas de la crítica metafísica se fugan por todas las junturas, una psicología en la que tenemos que volver a considerar en una perspectiva más amplia todos los supuestos y todos los datos, formulándolos de otra manera. Se trata, en resumen, de una expresión de cautela y no de arrogancia... Una cadena de hechos desnudos, un poco de charla y discusión de opiniones, algunas clasificaciones y generalizaciones en el mero nivel descriptivo, un fuerte prejuicio acerca de que tenemos estados mentales, y que nuestro cerebro los condiciona... Esto no es ciencia, sino sólo esperanza de una ciencia... la mejor manera de hacer más fácil (los logros científicos) consiste en darse cuenta de cuán grande es la oscuridad en la que nos movemos a tientas, y en no olvidar nunca los supuestos de la ciencia natural con los que comenzamos son algo provisional y revisable".
William James, 1892, Text Book of Pyschology, MacMillan
domingo, 16 de noviembre de 2008
profecías que se cumplen
"Mircea Teodorascu, un rumano de 51 años, habitante de la región de Bacau (al este de Rumanía), ha creído hallar en su propio suicidio una solución ineludible. Algunos días antes una adivina le había predicho una muerte en los próximos días: la suya o la de su hijo de 23 años.. De vuelta a casa, Mircea Teodorascu, para "salvar" a su hijo, se apuñaló con un largo cuchillo de cocina. Transportado urgentemente al hospital, murió poco después".
Esta terrible anécdota me ha hecho recordar un juego de sociedad que el filósofo Daniel C. Dennett describe en su libro La conciencia explicada. En el juego podemos comprobar cómo puede llegar a forzarse una profecía a su cumplimiento. Y aquellos que se animen pueden aprovechar para jugar cuando se encuentren entre amigos y tengan ganas de tomarle el pelo a alguno de ellos.. (desde aquí, haciendo pedagogía)
Para poner en práctica el juego de Dennett, se elige una persona del grupo, y se la manda a otra habitación mientras se le dice que en su ausencia uno de los que se quedan contará un sueño reciente. Cuando reaparece la persona, tiene que conseguir dos cosas haciendo preguntas del tipo 'sí o no': reconstruir el sueño y averiguar quién lo ha tenido.
La gracia está en que nadie ha contado ningún sueño. A los interrogados antes se les ha de decir que respondan 'sí' o 'no' de acuerdo a alguna norma arbitraria (Dennett sugiere que las respuestas las determine la mitad del alfabeto a que pertenece la última letra de la última palabra de la pregunta). Todas las normas se complementarán con una cláusula de no contradicción para que ninguna respuesta contradiga a las anteriores.
El sorprendente resultado es que la víctima construye un mundo obsceno y extravagante a partir de las respuestas aleatorias que recibe. Un mundo construido por sus propias obsesiones. Además, puede que crea incluso saber quién ha tenido el sueño. Técnicamente el sueño no es de nadie, aunque en cierto modo lo sea de la víctima. Sus preocupaciones dictan sus preguntas, y extrae sus conclusiones siguiendo a las respuestas afirmativas..
Este juego podría explicar las tesis sobre interpretación de sueños o de horóscopos, donde, a través de una serie aleatoria de respuestas, uno puede llegar a construir un significado apropiado y útil... Algo parecido a lo que observamos con la interpretación de las manchas de Rorschach...
jueves, 6 de noviembre de 2008
corazón y mente
Enlace vídeo entrevista
viernes, 23 de mayo de 2008
El valor terapéutico de los blogs
Según la doctora Alice Flaherty, experta en el tema, entre otros procesos neurológicos, en el acto de la escritura liberaríamos dopamina, produciendo las mismas sensaciones placenteras que tenemos al practicar un deporte, realizar actividades artísticas o escuchar música... Eso sí, también nos cuenta que en el extremo opuesto el bloguero puede llegar a caer en la ‘hipergrafia’, o deseo incontrolable de escribir. El mal del bloguero compulsivo... No todo iba a ser bueno.
Fuente: Scientific American
sábado, 17 de mayo de 2008
El efecto ancla
martes, 8 de abril de 2008
Estereotipos

Música y Personalidad

Música y Drogas
Estudio realizado a 200 estudiantes norteamericanos donde se relacionan los diferentes gustos musicales con los rasgos de personalidad y el consumo de drogas -- Our stereotypes about music
Santa Wikipedia nos dice de los estereotipos: " imagen mental muy simplificada y con pocos detalles acerca de un grupo de gente que comparte ciertas cualidades características (o estereotípicas) y habilidades. El término se usa a menudo en un sentido negativo, considerándose que los estereotipos son creencias ilógicas que sólo se pueden cambiar mediante la educación " Dicho queda.
sábado, 27 de octubre de 2007
La genética de la política
Este estudio realizado por James Fowler de la Universidad de California, serviría para hacer predicciones sobre el número de participantes en un proceso electoral. Hasta ahora los teóricos especulaban sobre factores como la edad, el sexo, la raza, el estado civil, la educación, los ingresos, ser propietario de una casa, el conocimiento político o la asistencia a la iglesia. Pero este estudio indica que cada uno de estos factores sólo ejerce un pequeño efecto a la hora de ir a votar.
Fowler se cuestionaba por qué los votantes seguían ejerciendo su derecho al voto incluso cuando sabían que su decisión no cambiaría el resultado de unas elecciones. “Es como si lo votantes hubieran sido programados para seguir votando, incluso cuando saben que su voto es probablemente inútil”, declara Fowler. “Al mismo tiempo, muchas personas nunca votan. Entonces me pregunté si habría algo más básico a nivel biológico”.
Para este estudio Fowler y sus colegas escogieron a un grupo de gemelos y a un grupo de hermanos mellizos. Si la decisión de votar está basada en los genes, los gemelos deberían comportarse de una forma más parecida que los mellizos. Los investigadores compararon el registro de gemelos de California del Sur con el registro público de votantes electrónicamente accesible, y el registro de participación del condado de los Ángeles. Su análisis para 326 gemelos y 196 mellizos sugiere que la genética es la responsable de un 60% de diferencia en la participación en las elecciones, el resto sería responsabilidad de factores ambientales u otros.
También realizaron un estudio a escala nacional. En este nuevo estudio no sólo se cuestionaron la participación electoral, sino que también plantearon aspectos como la participación en otras actividades políticas como contribución en las campañas, asistencia a mítines y reuniones políticas o marchas de protesta. Los datos sobre 442 gemelos y 364 mellizos informan de 72% de diferencia en la participación electoral, y un 60% de diferencia en otras actividades políticas.
Fowler afirma que esto no determina quién votará a quién según la biología, sino si participará o no en unas elecciones. También afirma que esto no es determinante al 100%, y que se puede hacer mucho para desarrollar una conciencia política a pesar de nuestros genes. El científico declara que estos genes estarían relacionados con comportamientos más antiguos, como las disposiciones innatas a la cooperación.
Sin embargo en otros estudios estos porcentajes de participación según la genética no son del 60%, sino del 40%. Aún así todavía es mucho, y se sugiere que esto sería un rasgo de personalidad genéticamente influido.
Hay quien afirman que confiar estos estudios en base a gemelos como una evidencia de eslabones entre la genética y el comportamiento es un error. Según estos científicos dos terceras parte de los gemelos cuando son fetos comparten el mismo torrente sanguíneo, y estas semejanzas podrían también atribuirse no sólo a compartir genes, sino también a compartir niveles similares de hormonas y otros compuestos durante el desarrollo fetal. Esto supondría que ese modelo de semejanza no implicaría a la genética como única responsable.
Por otro lado la revista Nature Neuroscience publicó en septiembre un informe presentado por un grupo de psicólogos de la Universidad de Nueva York en el que se intentó probar si estamos predispuestos biológicamente o no a nuestras inclinaciones políticas. Según este estudio no afecta tanto el ambiente sino diferencias fundamentales en el procesamiento de la información en el cerebro. Para realizar el estudio se escaneó el cerebro de 43 sujetos cuando respondían a unas 500 preguntas escogidas, preguntando antes sobre sus inclinaciones políticas. Quienes se declararon liberales tuvieron una mayor actividad en una región del cerebro conocida como corteza cingulada anterior que sus colegas conservadores. “Quienes se declararon políticamente liberales son más sensibles a la necesidad de cambio y a la necesidad de cambiar su comportamiento”, declara David Amodio, profesor asistente de Psicología en la Universidad de Nueva York.
Estos estudios están causando gran controversia en la comunidad científica por lo arriesgado de sus afirmaciones. Si todo esto fuera así supondría que nuestra capacidad de decisión está claramente condicionada. Y quién sabe, a lo mejor los políticos a partir de ahora comienzan a tener más en cuenta a psicólogos, neurólogos y genetistas, al margen de las encuestas.
Fuentes:
Scientific American - octubre 2007
El espectador - octubre 2007

