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miércoles, 9 de abril de 2014

Mundo Futuro III

Han tenido que pasar 7 años y una portada en Menéame para que me decida a publicar la 3ª parte de Mundo Futuro. Supongo que en su momento me pareció tan fantasioso lo que se contaba en aquella parte del suplemento especial de Muy Interesante de octubre 1992 que decidí dar por cerrada la serie. Ha pasado tanto tiempo que ni estoy seguro. Así que es un buen momento para terminar la trilogía todo gracias a la iniciativa de EvilGeniusFromHell (sic) y al interés de los meneantes. Dejar claro que todo lo que aquí se expone sale de los artículos que por 1992 publicaron Alejandro Sacristán, José Antonio Mayo y María Estalayo, entre otros. Resulta llamativo seguir hablando en futuro de aquellas ideas que se planteaban en unos artículos publicados hace ya la friolera de 22 años.

Img: Portada del espacial 'Los próximos 100 años' de Muy Interesante

Es esta tercera parte, que va de 2060 al 2092, la que la autora del artículo, María Estalayo, denominó LA SOCIEDAD DE LAS UTOPÍAS. Un momento en el que ser humano ya habría cubierto todas sus necesidades materiales e iría, ahora sí, en pos de la utopía. Teniendo la 'mente global' como objetivo, se desarrollará un proyecto espiritual que integre a la humanidad con el planeta y con el resto del universo. Veamos lo que proponía la autora entonces..

Vivir todas las experiencias de hombres y animales será la gran conquista tecnológica de finales del siglo XXI. Podremos repetir en la conciencia de un ser vivo la memoria y los sentimientos de un antepasado. Algo parecido a aquella fantástica película de 1983 llamada Proyecto Brainstorm. Ya en 1992 el físico Freeman J. Dyson aseguraba que llegaría el momento en que la distinción entre vivo o muerto, presente y pasado, sería algo confuso, debido a las 'máquinas de los recuerdos'. También defendía los implantes de recuerdos artificiales (tal y como se mostraba en la por entonces reciente Desafío Total). Freema Dyson también imaginaba un mundo en el que en lugar de admirar la belleza de la naturaleza desde fuera, se miraría directamente, a través de los ojos de los animales. Para entonces ya conoceríamos los códigos electroquímicos por los que las imágenes son convertidas en sensaciones. Podría devolverse por tanto la vista a los ciegos, incluso si carecen de ojos. Se podría ir más allá y bucear en la memoria genética de la célula hasta recomponer la historia de los seres vivos del planeta, algo que la autora del artículo relaciona con la, también por entonces reciente, teoría de Rupert Sheldrake sobre los campos morfogenéticos.

Img: Proyecto Brainstorm. MGM.

Una vez cubiertas todas las necesidades tanto materiales como energéticas, gracias entre otras cosas al control de la población, la conquista del espacio y el desarrollo tecnologías microscópicas, la autora planteaba que la humanidad tendería al dominio de la última frontera: la mente y  la muerte. La comunicación directa cerebro a cerebro y la telepatía, algo que ya planteaba Asimov en La mente errabunda (donde concebía un transductor implantado en el cuerpo capaz de convertir la información electrónica en un tipo de impresión que el cerebro puede interpretar), cambiará la relación entre las personas. Se llegaría a comprender al otro en su totalidad, por lo que devengaríamos en seres cuasi espirituales. Habríamos alcanzado la mente global. Estaría por resolver por tanto dónde quedaría la intimidad y la individualidad.

 Img: X-Men. 20th Century Fox

Pero también debemos considerar que ya para entonces la humanidad podría haber mutado, deshaciéndose de la carga corporal. La vejez y la enfermedad no serán por tanto un problema. En 1992 algunos expertos en robótica, como Hans Moraver, defendían que no había razones para que no fuéramos en un futuro inmortales. Moraver planteaba colocar el cerebro en un cuerpo de metal. Otros, como Dougal Dixon, proponían alteraciones genéticas para que el cuerpo durase eternamente. O Paul Segall, que defendía que la clonación crearía embriones que servirían como banco de células y tejidos.

Y llegaríamos así al último paso evolutivo, desde las estructuras de calcio a las ectoplasmáticas. El ya mencionado Freeman Dyson imaginaba seres humanos muy evolucionados, formando una nube desmaterializada que viviría en los espacios interplanetarios. Una conciencia única en forma de nube galáctica. Algo ya propuesto anteriormente por Fred Hoyle en La nube negra. El secreto estaría según autores como Arthur C. Clarke en la cuarta dimensión. Un objeto que se moviera en esa dimensión sería invisible en nuestro mundo tridimensional, defendía. Clarke aseguraba que esa cuarta dimensión se podría crear artificialmente.

Pero si a finales del siglo XXI no hemos alcanzado un grado tan evolucionado de desarrollo espiritual, de todas formas seguiríamos con la expansión tecnológica. Llegaremos a terreformar planetas hasta el momento inhabitables. Serán la biología molecular, las neurofisiología y la física espacial las áreas del conocimiento que dominarán el siglo XXI, aseguraba la autora del artículo. Dyson proponía el diseño de naves espaciales que pesasen sólo un kilo. Naves que no se construirían, sino que crecerían, pues estarían organizadas biológicamente y sus planos se escribirían en el lenguaje del ADN. Estas naves, dotadas de una evolucionada inteligencia artificial, podrían desarrollar alas, patas, o lo que necesitasen una vez llegadas a destino.


Img: Prototipo de insecto robot de la NASA. 1992.

En este avance por el espacio nos encontraremos inevitablemente con otras civilizaciones. La mayoría de los estudios de prospectiva ya entonces situaban en las últimas décadas del siglo XXI el encuentro con alienígenas, y lo que ello supondrá de transformación de nuestro planeta. Como defendía entonces María Estalayo, quizá antes logremos tomar contacto con otras especies no humanas terrestres, como los defines. Si a finales del siglo XXI llegamos a un estado de comunicación absoluta con animales e incluso plantas (y tal vez con el propio planeta), el ser humano habrá trascendido su condición de especie. La mayoría de nosotros no estará aquí para vivir semejante experiencia, pero tan solo el planteárselo es ya un fantástico viaje.

Img: Contact. Warner Bros Pictures.



Fuente:
Suplemento de la revista Muy Interesante nº 137, octubre 1992.


Entradas relacionadas:

Mundo Futuro I
Mundo Futuro II

sábado, 8 de febrero de 2014

Julio Verne y el steampunk

Tal día como hoy se cumple el 186 aniversario del nacimiento del hombre que se considera padre de la ciencia ficción: el escritor, poeta y dramaturgo francés Jules Gabriel Verne. "El más desconocido de los hombres", como se consideraba así mismo, nació un 8 de febrero de 1828 en la ciudad portuaria de Nantes, y ya desde muy joven mostró un gran interés por la escritura, abandonado sus estudios de abogado para dedicarse por completo a la creación de sus historias extraordinarias, donde incorporaba a sus fantásticas aventuras la tecnología, la investigación, la ciencia y el espíritu del descubrimiento que tanto le fascinaban. El exabogado disfrutó en vida de la popularidad y es hoy en día junto al bardo William Shakespeare y la dama oscura Agatha Christie el autor más traducido del planeta. ¿Quién no ha oído hablar de 20.000 leguas de viaje submarino, Viaje al centro de la Tierra, De la Tierra a la Luna o La vuelta al mundo en 80 días? Más de 60 novelas, alrededor de 20 relatos cortos, ensayos, obras de teatro, poemas, etc, componen la obra de este prodigioso escritor que siempre defendió el papel del héroe como hombre bueno. Su literatura cambió como él con el paso de los años, pasando de un idealismo exultante de sus primeros años al desencanto y el pesimismo de su última etapa. Afectado por la diabetes y el deterioro de la salud, Verne murió a la edad de 77 años el 24 de marzo de 1905, en su casa de Amiens, Francia.

Julio Verne en 1892
Como ocurre con otros escritores de su importancia, a partir de la obra de Verne se ha creado un sinfín de películas, novelas gráficas, y lo que resulta más curioso, un nuevo género literario, artístico y cultural basado tanto en sus obras como en las de H.G.Wells y Mary Shelley, el conocido como 'Steampunk'. Nacido de la ciencia ficción en la década de los 80 como contraposición al cyberpunk, el steampunk se centra en ambientes retrofuturistas de la época victoriana, donde la tecnología que impera es la máquina de vapor (steam=vapor). Este movimiento retrofuturista plantea una ucronía en la que, al igual que ocurre con la primera etapa de Julio Verne, la humanidad tiene la oportunidad de cambiar de rumbo y echarse en brazos del romanticismo del positivismo científico, creando un mundo mejor en el que la tecnología realmente sirve para hacer la vida más cómoda. Obras como Frankenstein, El mundo perdido, las historias de Sherlock Holmes, La máquina del tiempo, El hombre invisible, La guerra de los mundos, 20.000 leguas de viaje submarino, De la Tierra a la Luna o París en el siglo XX ponen los cimientos de este movimiento. También la obra de George Méliès es fundamental desde el punto de vista estético. Por supuesto que todas estas obras fueron concebidas antes del nacimiento del steampunk, pero todas ellas comparten las características del género que después autores como Michael Moorcok, Allan Moore o William Gibson se encargaron de redefinir en los años 80. Hoy en día el steampunk está presente no solo en la literatura, sino también en el mundo del cómic y la novela gráfica, el cine, la música, el diseño y la moda, así como en juegos de mesa, rol y videojuegos.

La biblia del steampunk, guía ilustrada de un mundo de dirigibles imaginarios, corsés y anteojos, científicos locos y literatura extraña, con una portada basada en la obra de Verne.

 La liga de los hombres extraordinarios de Allan Moore, incluye a personajes como el Capitán Nemo

Gracias a Wild Wild West de Barry Sonnefeld el género del steampunk se hizo popular en el cine

La estética del steampunk no sigue unos patrones concretos aunque se basa en la época vitoriana siguiendo el rol que se asume como personaje



El retrofuturismo cada vez está más presente como fenómeno cultural. Sin ir más lejos esta próxima semana se celebra en Barcelona la 2ª semana retrofuturista. Del 10 al 15 de febrero los nostálgicos de ese futuro que nunca existió podrán participar de conferencias, exposiciones y juegos, y sentirse, por qué no, parte de una historia fabulosa del gran Julio Verne.



Os dejo aquí la programación:

  • Lunes 10 de febrero. 19h-20h. Ateneu de Fabricació de Les Corts (c/Comtes del Bell-Lloc 200, entrada c/Novell 78). Presentación de la II Setmana Retrofuturista, de los retrofuturismos y visiones de futuro actuales. Con Jose Miguel de Tyrannosaurus Books, el Disctricte de les Corts y Elisabet Roselló, directora de la Setmana Retrofuturista. Acceso gratuito.
  • Martes 11 de febrero. 20h-21h. FNAC L'Illa, espai cultural. Tertulia literaria sobre futuros post-apocalípticos. Organizado por la traductora Noemí Risco. Entrada gratuita.
  • Miércoles 12 de febrero. 19h-21h. FNAC L'Illa, espai cultural. Ponencia “Del futurisme al retrofuturisme: amors i desamors entre homes i màquines”. Con el autor e ingeniero Jordi Font-Agustí. Entrada gratuita.
  • Jueves 13 de febrero. Durante el día. Actividades online.18h España – 13h Colombia. Hang Out con Luis Cermeño y Andrés Felipe Escovar, de Milinviernos.com “Futuro Partido” 21h.
  • Jueves 13 de febrero. 21h. Sala Fènix (c/Riereta 31) Cabaret Victoria. Obra dirigida por Felipe Cabezas y Pere Cabaret
  • Viernes 14 de febrero. 20h-22h. MOB (Makers of Barcelona; c/Bailén 11). II Nit de Cinema Retrofuturista, gestionado por L'Hotel Elèctric. Actividad gratuita, es necesaria hacer reserva previamente

  Y para el sábado 15 de febrero
  • 11h-19,30h. Ateneu de Fabricació de Les Corts (c/Comtes del Bell-Lloc 200). Entrada gratuita. Cerramos de 14h a 16h.
  • 11h-19h. Stands de creadores y venta (UNOStringSynth, Tyrannosaurus Books, Morondanga, Custom Gràfics, Izilien, Dlorean Ediciones, Futique, Dungeons Marvel, Steampunk Bijoux)
  • 11h-14h Partida Europe 1900 (juego de rol de mesa)
  • De 18h-19,30h Duelo de Rayguns. Duelsoft (Espacio lúdico)
  • 11,15h-12,30h Círculo de creadores e inventores. Presenta tu proyecto (Zona de presentaciones)
  • 12,30h-14h Mesa redonda clandestina (Zona de presentaciones)
  • 16,30h-17h Presentación Antología Steampunk Ácronos vol. 2 (Zona de presentaciones)
  • 17,15h. III Concurso de Barbas y Bigotes Retro y Futuristas. Patrocinado por Ganiveteria Roca (Zona de presentaciones)
  • 18h. Conferencia “Makers que juegan con futuros que nunca fueron: la subversión Steampunk”, versión extendida. Elisabet Roselló




sábado, 28 de diciembre de 2013

El colapso de la especie

 Esta mañana me levanto leyendo los titulares de los medios de comunicación que triunfalistas, al igual que el presidente del gobierno, anuncian el comienzo de la recuperación económica para este 2014 que está a punto de llegar. Supongo que cuando Rajoy habla del fin de la crisis habla de "su" fin de la crisis. De él y de los suyos, claro. Entiendo que habla de las grandes empresas, de la macroeconomía. Pero mientras que el líder conservador intenta hacernos creer que gracias a sus injustas medidas por fin llegaron los brotes verdes (olvidándose como siempre del gran sacrificio que está haciendo la sociedad), otras voces hablan de que está a punto de producirse una nueva recaída provocada por un próximo empeoramiento de los mercados financieros (la mayoría están sobrevalorados, por lo que algunos ya prevén una venta masiva), deteniéndose así el crecimiento económico e intensificándose la recesión con más fuerza en muchos países. Así estamos. Y por supuesto siempre que hablemos de la crisis económica, dejando a un lado la crisis energética y medioambiental provocadas por el sistema insostenible en el que estamos instalados..

Ya hace unos años contaba Eudald Carbonell, catedrático de prehistoria y codirector de las excavaciones en el yacimiento de Atapuerca, que esta crisis es en realidad el inicio del colapso de la especie. Según Carbonell todavía no somos capaces de cambiar el sistema en el que estamos instalados. "La crisis se contendrá y habrá una apariencia de buen funcionamiento", dice Carbonell, palabras que nos recuerdan al optimismo actual, para a continuación advertir: "Si no se toman medidas para que se produzca un cambio en el sistema, se acelerará la crisis y estaremos en una evolución del sistema. Si lleva a un desgaste tendremos una pérdida de entre el 10% y el 20% de la especie por el conflicto entre la sociedad económica y de composición de la estructura evolutiva. Todas las transformaciones de los sistemas sociales y económicos se han metabolizado en pérdidas de población. La Revolución Industrial es consecuencia de la aplicación de la ciencia y la técnica a los procesos productivos. Asimilarla costó dos guerras mundiales, con lo que calculo que hubo 200 millones de muertes en el siglo XX. Si aplicamos el mecanismo de adaptación de la revolución científico-técnica a entre 7.000 y 8.000 millones de habitantes, es una pérdida importante".

Todo esto da que pensar, ¿verdad?

Podéis ver la mini-entrevista que realizó para la televisión digital catalana SiEsTV. El vídeo está subtitulado al español.




jueves, 19 de septiembre de 2013

Recortes en investigación



 "Este año la investigación era una marioneta cuyos hilos eran manejados por el propio Consejo Mundial. Las naciones occidentales habían alineado sus investigaciones en un gesto hacia la economía de medios. El Consejo Mundial era un animal político. Renfrew tenía la impresión de que la política del Consejo iba encaminada a apoyar los esfuerzos más visibles y muy poco más. El programa del reactor a fusión seguía llevándose la parte del león, pese a que sus progresos eran casi nulos. Los mejores grupos del Cav, como la radioastronomía, habían sido disueltos el año pasado, cuando el Consejo decidió que la astronomía como conjunto era poco práctica y que sus trabajos debían ser suspendidos «hasta nueva orden».  El momento en que esta orden sería dada de nuevo era un extremo que el Consejo eludía sin reparos. La idea general era que en el momento actual de profunda crisis las naciones occidentales tenían que prescindir de sus investigaciones de lujo en beneficio de una concentración hacia los problemas ecológicos y los variados desastres que ocupaban constantemente los titulares de los periódicos. Pero uno tenía que navegar al viento que soplase, Renfrew lo sabía muy bien". 

Fragmento de 'Cronopaisaje', de Gregory Bendford . 1980




martes, 27 de agosto de 2013

Asnos estúpidos, por Isaac Asimov

 Naron, de la longeva raza rigeliana, era el cuarto de su estirpe que llevaba los anales galácticos. Tenía en su poder el gran libro que contenía la lista de las numerosas razas de todas las galaxias que habían adquirido el don de la inteligencia, y el libro, mucho menor, en el que figuraban las que habían llegado a la madurez y poseían méritos para formar parte de la Federación Galáctica. En el primer libro habían tachado algunos nombres anotados con anterioridad: los de las razas que, por el motivo que fuere, habían fracasado. La mala fortuna, las deficiencias bioquímicas o biofísicas, la falta de adaptación social se cobraban su tributo. Sin embargo, en el libro pequeño nunca se había tenido que tachar ninguno de los nombres anotados.

  En aquel momento, Naron, enormemente corpulento e increíblemente anciano, levantó la vista al notar que se acercaba un mensajero.

-Naron -saludó el mensajero-. ¡Gran Señor!

-Bueno, bueno, ¿qué hay? Menos ceremonias.

-Otro grupo de organismos ha llegado a la madurez.

-Estupendo, estupendo. Hoy en día ascienden muy aprisa. Apenas pasa año sin que llegue un grupo nuevo. ¿Quiénes son?
  
El mensajero dio el número clave de la galaxia y las coordenadas del mundo en cuestión.

-Ah, sí -dijo Naron- lo conozco.

Y con buena letra cursiva anotó el dato en el primer libro, trasladando luego el nombre del planeta al segundo. Utilizaba, como de costumbre, el nombre bajo el cual era conocido el planeta por la fracción más numerosa de sus propios habitantes.

Escribió, pues: La Tierra.

-Estas criaturas nuevas -dijo luego- han establecido un récord. Ningún otro grupo ha pasado tan rápidamente de la inteligencia a la madurez. No será una equivocación, espero.

-De ningún modo, señor -respondió el mensajero.

-Han llegado al conocimiento de la energía termonuclear, ¿no es cierto?

-Sí, señor.

-Bien, ese es el requisito -Naron soltó una risita-. Sus naves sondearán pronto el espacio y se pondrán en contacto con la Federación.

-En realidad, señor -dijo el mensajero con renuencia-, los observadores nos comunican que todavía no han penetrado en el espacio.

Naron se quedó atónito.

-¿Ni poco ni mucho? ¿No tienen siquiera una estación espacial?

-Todavía no, señor.

-Pero si poseen la energía termonuclear, ¿dónde realizan las pruebas y las explosiones?

-En su propio planeta, señor.

Naron se irguió en sus seis metros de estatura y tronó:

-¡En su propio planeta!

-Si, señor.

Con gesto pausado, Naron sacó la pluma y tachó con una raya la última anotación en el libro pequeño. Era un hecho sin precedentes; pero es que Naron era muy sabio y capaz de ver lo inevitable, como nadie, en la galaxia.

-¡Asnos estúpidos! -murmuró.
FIN
 "Silly Asses", 1957



Vía: Ciudad Seva


viernes, 19 de octubre de 2012

Cabalgando sobre la cuarta ola


Me imagino que al igual que yo también estaréis aburridos de escuchar todos los días malas noticias sobre economía. Hace cinco años que estalló la crisis de las hipotecas subprime en Estados Unidos y desde entonces no hay un día que no empiecen las noticas sobre quiebra de empresas, primas de riesgo, rescates bancarios, desahucios hipotecarios, intereses de la deuda, índices de pobreza, etecé. Gran parte de nuestras conversaciones diarias tratan sobre la última noticia catastrófica o la última previsión del economista/oportunista de moda. Como decía el escritor y periodista Douglas Adamsnada viaja a mayor velocidad que la luz, con la posible excepción de las malas noticias, las cuales obedecen a sus propias leyes‘.  Y la verdad es que cuesta ser optimista en estos tiempos. Parece que los acontecimientos están empeñados en dar la razón una y otra vez a los agoreros. Por eso cuando uno se encuentra con planteamientos tan optimistas y desafiantes como los de Michio Kaku, aunque suene a tópico, se reciben como agua de mayo.


Michio Kaku es un prestigioso físico estadounidense especializado en la teoría de cuerdas también conocido en todo el mundo por su labor como divulgador científico y prospectivista. Seguramente lo habréis visto en algún programa del Discovery Channel o el canal Historia. Hace unos días se publicó en Business Spectator un artículo muy interesante donde Kaku hablaba de la llegada de ‘la cuarta ola’, y cómo la revolución que trae consigo acabará produciendo la remodelación del capitalismo actual a través de la tecnología que llevará a una nueva era de crecimiento económico.





El concepto de ‘cuarta ola’ deriva de la ‘tercera ola’, concepto que introdujo el escritor y futurista Alvin Toffler hace ya más de dos décadas. Toffler consideraba que tres grandes olas habían transformado la humanidad: la revolución agrícola, la revolución industrial y la revolución postindustrial, basada en la sociedad del conocimiento, que es la que estamos viviendo en estos momentos. Pues bien, para Kaku la ‘cuarta ola’ ya está en marcha. La tecnología estaría a punto de sufrir una tremenda transformación a través de los avances en nanotecnología y física cuántica, que daría lugar a nuevas formas de energía, telecomunicaciones y biotecnología. Imaginemos las consecuencias que tendrá, por ejemplo, la fabricación de órganos en laboratorio, o bien revertir el envejecimiento celular, procesos ambos en los que ya se está trabajando. Cómo cambiará nuestra esperanza de vida. Y qué decir de las telecomunicaciones. Es en este campo donde poner mayor énfasis el futurista. Pensemos que la mayor difusión de la información a través de la tecnología reducirá la asimetría informativa (ya hablamos de este concepto anteriormente en el blog) y establecerá una correlación exacta entre oferta y demanda, creando así lo que Kaku llama un 'capitalismo perfecto'.

Dice en el artículo: El capitalismo se basa en la competencia. Sin embargo es imperfecto en el sentido de que el consumidor no sabe cuánto cuestan realmente las cosas y el productor no sabe realmente qué quiere el consumidor. Ahí es donde la tecnología está llegando, porque el consumidor ya puede saber todo sobre un producto.. Y el fabricante puede llegar a conocer los gustos del consumidor.

Según el futurista, estas nuevas tecnologías aumentarán la competencia, el consumidor recibirá un mejor servicio (pensemos que el cliente a través de las redes podrá participar en el diseño de aquello que desea comprar) y el fabricante (que podrá usar cada vez más el marketing dirigido al cliente gracias al conocimiento que tiene de éste) también podrá aumentar sus ganancias.

Pronostica por tanto que estamos a punto de vivir una nueva revolución económica basada en lo que considera el capitalismo perfecto. Algo que en estos momentos a todos se nos antoja muy difícil. Y suponiendo que los avances tecnológicos nos permitan eludir los límites de la sostenibilidad (crecer indefinidamente en un planeta finito), sabemos que no se logrará evitar la codicia. Y quién sabe, si tenemos en cuenta los ciclos económicos, quizás dentro de 80 años nuestros descendientes vuelvan a vivir una nueva crisis económica, entonces producida por la ‘cuarta ola’.
 
 
Fuente: