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jueves, 7 de enero de 2016

Campaña en favor del Lemmium

Está en marcha una campaña en Change.org para que se nombre como 'Lemmium' a algún elemento de los cuatro recientemente descubiertos que se pueda calificar como 'heavy'. ¿Y de dónde sale el nombre de Lemmium? Pues de Lemmy Kilmister, una de las figuras más importantes del heavy metal, fallecido el pasado 24 de diciembre.  Un tipo realmente duro.

Podéis sumaros a la iniciativa pulsando el siguiente enlace: Change.org


Parece difícil que la iniciativa se consiga, por las características de la nomenclatura de la IUPAC, ya que sus miembros prefieren que un nombre traiga algo de información sobre la estructura o la química de un componente, como se explica en la siguiente entrada de la wikipedia: Nomenclatura IUPAC

¿Aceptamos Lemmium como elemento químico superpesado?
Yeah!





sábado, 12 de abril de 2014

La noche de Yuri

 Por si no tenéis planes para esta noche os propongo asistir a una fiesta diferente. Se trata de Yuri's Night, La Noche de Yuri, una celebración a nivel global para recordar que fue un 12 de abril de 1961 el día que el cosmonauta soviético Yuri Gagarin realizó su vuelo a bordo de la nave Vostok I convirtiéndose en el primer hombre lanzado al espacio. Tuvieron que pasar cuarenta años, para que en la entrada del nuevo siglo alguien del Space Generation Advisory Council pensara que no había mejor manera de recordar la proeza de Yuri que organizar una fiesta. Y como además resulta que también fue en un 12 de abril, aunque esta vez de 1981, cuando se lanzó el primer Transbordar Espacial, qué mejor manera que unir ambos acontecimientos en una celebración mundial que sería La Fiesta De La Exploración Espacial. Así, desde 2001, cada 12 de abril se organiza este evento con el propósito de aumentar en interés de los ciudadanos por el espacio y fomentar la "cultura espacial".







Por supuesto que este acontecimiento tiene página web oficial: Yuri's Night. Allí podemos ver que para este año hay preparadas 201 fiestas en un total 47 países que son los que se han sumado a la iniciativa. Podéis buscar la más cercana. Seguramente os pille algo lejos la que organiza la Base Amundsen-Scott en el Polo Sur geográfico. Pero a lo mejor no tanto alguna de las siguientes:


Argentina: Yurinastas in the Night. Sede de "La Commissión", Casilda, Santa Fe, 2170.

Costa Rica: ACAE's Space Movie Night. Condominio Tramonto, Casa 20, Cipreses, Curridabat, San José.

España:  Noche de Yuri. Alicante, Valencia.

México: Space Apps Challenge Mazatlán 2014. Culiacan, Mazatlan & Los Mochis, Mazatlán, Sinaloa.

Portugal:  Yuri Night.  Albufeira, Faro.

Aquellos que no nos viene bien ninguna de estas localizaciones siempre podemos organizar nuestra fiesta particular. Y si hay buena música y telescopio de por medio, mejor.


 Yuri's Night, 2013, Canadá. Img: yurisnight.net

Yuri's Night, Virginia. Img: Wikipedia

 Yuri's Night, Goddard Space Flight Center, Maryland. Img: Wikipedia

Yuri's Night, Colorado. Img: yurisnight.net





miércoles, 9 de abril de 2014

Mundo Futuro III

Han tenido que pasar 7 años y una portada en Menéame para que me decida a publicar la 3ª parte de Mundo Futuro. Supongo que en su momento me pareció tan fantasioso lo que se contaba en aquella parte del suplemento especial de Muy Interesante de octubre 1992 que decidí dar por cerrada la serie. Ha pasado tanto tiempo que ni estoy seguro. Así que es un buen momento para terminar la trilogía todo gracias a la iniciativa de EvilGeniusFromHell (sic) y al interés de los meneantes. Dejar claro que todo lo que aquí se expone sale de los artículos que por 1992 publicaron Alejandro Sacristán, José Antonio Mayo y María Estalayo, entre otros. Resulta llamativo seguir hablando en futuro de aquellas ideas que se planteaban en unos artículos publicados hace ya la friolera de 22 años.

Img: Portada del espacial 'Los próximos 100 años' de Muy Interesante

Es esta tercera parte, que va de 2060 al 2092, la que la autora del artículo, María Estalayo, denominó LA SOCIEDAD DE LAS UTOPÍAS. Un momento en el que ser humano ya habría cubierto todas sus necesidades materiales e iría, ahora sí, en pos de la utopía. Teniendo la 'mente global' como objetivo, se desarrollará un proyecto espiritual que integre a la humanidad con el planeta y con el resto del universo. Veamos lo que proponía la autora entonces..

Vivir todas las experiencias de hombres y animales será la gran conquista tecnológica de finales del siglo XXI. Podremos repetir en la conciencia de un ser vivo la memoria y los sentimientos de un antepasado. Algo parecido a aquella fantástica película de 1983 llamada Proyecto Brainstorm. Ya en 1992 el físico Freeman J. Dyson aseguraba que llegaría el momento en que la distinción entre vivo o muerto, presente y pasado, sería algo confuso, debido a las 'máquinas de los recuerdos'. También defendía los implantes de recuerdos artificiales (tal y como se mostraba en la por entonces reciente Desafío Total). Freema Dyson también imaginaba un mundo en el que en lugar de admirar la belleza de la naturaleza desde fuera, se miraría directamente, a través de los ojos de los animales. Para entonces ya conoceríamos los códigos electroquímicos por los que las imágenes son convertidas en sensaciones. Podría devolverse por tanto la vista a los ciegos, incluso si carecen de ojos. Se podría ir más allá y bucear en la memoria genética de la célula hasta recomponer la historia de los seres vivos del planeta, algo que la autora del artículo relaciona con la, también por entonces reciente, teoría de Rupert Sheldrake sobre los campos morfogenéticos.

Img: Proyecto Brainstorm. MGM.

Una vez cubiertas todas las necesidades tanto materiales como energéticas, gracias entre otras cosas al control de la población, la conquista del espacio y el desarrollo tecnologías microscópicas, la autora planteaba que la humanidad tendería al dominio de la última frontera: la mente y  la muerte. La comunicación directa cerebro a cerebro y la telepatía, algo que ya planteaba Asimov en La mente errabunda (donde concebía un transductor implantado en el cuerpo capaz de convertir la información electrónica en un tipo de impresión que el cerebro puede interpretar), cambiará la relación entre las personas. Se llegaría a comprender al otro en su totalidad, por lo que devengaríamos en seres cuasi espirituales. Habríamos alcanzado la mente global. Estaría por resolver por tanto dónde quedaría la intimidad y la individualidad.

 Img: X-Men. 20th Century Fox

Pero también debemos considerar que ya para entonces la humanidad podría haber mutado, deshaciéndose de la carga corporal. La vejez y la enfermedad no serán por tanto un problema. En 1992 algunos expertos en robótica, como Hans Moraver, defendían que no había razones para que no fuéramos en un futuro inmortales. Moraver planteaba colocar el cerebro en un cuerpo de metal. Otros, como Dougal Dixon, proponían alteraciones genéticas para que el cuerpo durase eternamente. O Paul Segall, que defendía que la clonación crearía embriones que servirían como banco de células y tejidos.

Y llegaríamos así al último paso evolutivo, desde las estructuras de calcio a las ectoplasmáticas. El ya mencionado Freeman Dyson imaginaba seres humanos muy evolucionados, formando una nube desmaterializada que viviría en los espacios interplanetarios. Una conciencia única en forma de nube galáctica. Algo ya propuesto anteriormente por Fred Hoyle en La nube negra. El secreto estaría según autores como Arthur C. Clarke en la cuarta dimensión. Un objeto que se moviera en esa dimensión sería invisible en nuestro mundo tridimensional, defendía. Clarke aseguraba que esa cuarta dimensión se podría crear artificialmente.

Pero si a finales del siglo XXI no hemos alcanzado un grado tan evolucionado de desarrollo espiritual, de todas formas seguiríamos con la expansión tecnológica. Llegaremos a terreformar planetas hasta el momento inhabitables. Serán la biología molecular, las neurofisiología y la física espacial las áreas del conocimiento que dominarán el siglo XXI, aseguraba la autora del artículo. Dyson proponía el diseño de naves espaciales que pesasen sólo un kilo. Naves que no se construirían, sino que crecerían, pues estarían organizadas biológicamente y sus planos se escribirían en el lenguaje del ADN. Estas naves, dotadas de una evolucionada inteligencia artificial, podrían desarrollar alas, patas, o lo que necesitasen una vez llegadas a destino.


Img: Prototipo de insecto robot de la NASA. 1992.

En este avance por el espacio nos encontraremos inevitablemente con otras civilizaciones. La mayoría de los estudios de prospectiva ya entonces situaban en las últimas décadas del siglo XXI el encuentro con alienígenas, y lo que ello supondrá de transformación de nuestro planeta. Como defendía entonces María Estalayo, quizá antes logremos tomar contacto con otras especies no humanas terrestres, como los defines. Si a finales del siglo XXI llegamos a un estado de comunicación absoluta con animales e incluso plantas (y tal vez con el propio planeta), el ser humano habrá trascendido su condición de especie. La mayoría de nosotros no estará aquí para vivir semejante experiencia, pero tan solo el planteárselo es ya un fantástico viaje.

Img: Contact. Warner Bros Pictures.



Fuente:
Suplemento de la revista Muy Interesante nº 137, octubre 1992.


Entradas relacionadas:

Mundo Futuro I
Mundo Futuro II

martes, 25 de marzo de 2014

Monumento a las ratas de laboratorio

En 1876 Charles Darwin comentó para Times, haciendo referencia a la controversia levantada entonces en torno a la vivisección: "Las mujeres, que desde lo más hondo de su corazón y desde lo más profundo de su ignorancia son las más apasionadas oponentes a semejante tipo de experimentos, tengo la esperanza de que cesen en sus quejas cuando aprendan que tales experimentos se realizan bajo la influencia de anestésicos, y que en tiempos futuros servirán para rescatar y salvar a miles de mujeres de una horrible y prolongada muerte".

Dejando a un lado el machismo de Darwin y centrándonos en lo que nos trae aquí, está claro que la medicina ha avanzado -y sigue avanzando- gracias a la experimentación animal. Pero también es cierto que existen métodos alternativos cuya eficacia ha sido constatada y que reducen el número de víctimas. Aún así, se calcula que cada año se utilizan entre 50 y 100 millones de animales vertebrados. Estas cifras no incluyen invertebrados, ratas, pájaros, ranas y animales no destetados. Una barbaridad.

En el Instituto de Citología y Genética de Novosibirsk, Rusia, han querido rendir homenaje a toda estas víctimas por la ciencia, y en concreto a las ratas de laboratorio que fueron sacrificadas en la investigación del ADN, con una estatua de una rata tejiendo una cadena de ADN. Un gesto simbólico de gratitud hacia el animal que más se ha utilizado para descifrar los misterios de la genética y el desarrollo de fármacos.






Todo esto me ha hecho recordar un chiste gráfico sobre las ratas de laboratorio..


martes, 14 de enero de 2014

Mapas

Un mapa es una representación gráfica y métrica de una porción de territorio generalmente sobre una superficie bidimensional, pero que puede ser también esférica como ocurre en los globos terráqueos. El que el mapa tenga propiedades métricas significa que ha de ser posible tomar medidas de distancias, ángulos o superficies sobre él y obtener un resultado que se puede relacionar con las mismas medidas realizadas en el mundo real.


Iniciados con el propósito de conocer su mundo, y apoyados primeramente sobre teorías filosóficas, los mapas constituyen hoy una fuente importantísima de información y una gran parte de la actividad humana está relacionada de una u otra forma con la cartografía.

La cuestión esencial en la elaboración de un mapa es que la expresión gráfica debe ser clara, sin sacrificar por ello la exactitud.

Wikipedia

(Pulsar en las imágenes para ampliar)

Países en los que no se utiliza el sistema métrico:

 

Celsius vs Fahrenheit:

 

Sistemas operativos más utilizados:



Resultados de pruebas de cálculo del cociente intelectual:



Formación académica de los líderes mundiales:



Lugares más fotografiados:



 Cultivos más generalizados:



Riesgo de sequía:



Explosiones nucleares desde 1945:





lunes, 11 de noviembre de 2013

Cisternas romanas de Monturque


Después de un tiempo de parón en el blog volvemos a ponernos manos a la obra. La verdad es que tenía ganas. Y no es que haya estado ocioso precisamente. De hecho, he aprovechado mi tiempo libre para realizar algunas visitas por lugares de interés desde el punto de vista histórico en el sur de Córdoba. Aunque la ruta fundamentalmente ha consistido en visitar algunos museos arqueológicos, de los que iré dando debida cuenta, quizá fue la visita a las cisternas romanas de Monturque la que más me sorprendió. Hacía mucho que había oído hablar de ellas, y sin embargo el fallo por mi parte de considerarlas como una simple obra de ingeniería hidráulica de los romanos, fue lo que me llevó a no interesarme mucho por ellas. De ahí una vez en su interior me quedase maravillado de contemplar tanto el ingenio como la historia que conllevan sus muros, así como el sorprendente lugar en el que se encuentran. Si estáis preparados, comencemos la visita, conociendo en primer lugar algo sobre Monturque.



Monturque, mons urk, monte de la roca, según dice una teoría sobre su nombre, es un pequeño municipio de apenas 2000 habitantes situado al sur de la provincia de Córdoba (a 61 km de la capital) que como bien indica su nombre se asienta sobre una gran roca caliza, que por su estratégica posición de dominio visual (tiene una altitud de casi 400 m) en plena vía Corduba-Anticaria (Córdoba-Antequera), debió alcanzar una gran importancia durante la dominación romana. Así lo demuestra la cantidad de restos arqueológicos localizados de esta época, aunque no solo de ella, pues también se han encontrado evidencias de asentamientos de épocas anteriores, tanto del periodo calcolítico como de la cultura tartésica e íbera, y también posteriores, ya que hubo población musulmana instalada sobre el asentamiento romano, y más tarde llegaría a ser un pueblo de señorío, hasta su desvinculación señorial en pleno siglo XIX. Pero lo que nos trae aquí es justamente su pasado romano, del que por desgracia sabemos muy poco. Ni siquiera su nombre. Para algunos Monturque fue Spalis, Meurera, Tucci-Vetus, Castrum-Lucci, Soricaria.. e incluso la mítica Munda, que nadie acaba de situar exactamente. De su esplendoroso pasado romano nos quedan varios testimonios, siendo las cisternas el más sobresaliente, pues es uno de los mejores ejemplos de ingeniería romana de la Península Ibérica. Las cisternas, destinadas aprovechar el agua de lluvia, son además las únicas visitables en España. Y lo más curioso de todo es que se encuentran en el interior del antiguo cementerio de la localidad. Así que para bajar hasta ellas antes tendremos que visitar el cementerio de San Rafael.

Imagen del cementerio. Debajo del suelo están las cisternas. Podemos ver los respiraderos. A la derecha, la entrada.

Según parece, las cisternas romanas de Monturque se descubrieron por casualidad en 1885, mientras se hacía una fosa común para enterrar los muchos fallecidos de la localidad a causa de una terrible epidemia de cólera. Los trabajadores se tropezaron de pronto con una serie de galerías que enseguida se presumió musulmanas y que llevaron incluso a parte de la población a colaborar en su descubrimiento esperando quizás encontrar algún tesoro escondido. Visto que allí no estaba el oro musulmán, 'las minas', como así se conocen popularmente en Monturque, se utilizaron como osario del cementerio e incluso como almacén del ayuntamiento de la localidad, dejándolas casi en el olvido, hasta que a finales del siglo pasado se le empezó a dar la importancia que tenían. Datadas del siglo I d.c., estas doce cámaras abovedadas fueron declaradas Bien de Interés Cultural en 1996.


Plano de las cisternas

Todo parece indicar que en este lugar del cerro de Monturque, en donde se asienta el antiguo cementerio de la localidad, debió situarse el foro de la ciudad. Así podemos ver alrededor del cementerio los restos de algunas termas privadas y un criptopórtico. La distribución urbanística fue claramente planificada. Y por debajo del suelo de la ciudad se situaron las cisternas, que recogían toda el agua de lluvia del foro. La construcción de estas doce cámaras cubiertas con bóvedas de medio cañón y distribuidas en tres naves es sorprendente. Los obreros tuvieron que excavar un hueco enorme para posteriormente levantar sus paredes usando un sistema de encofrado y después enlucirlas, haciéndolas impermeables. Los componentes por tanto son dos: hormigón (opus caementicium) y argamasa (opus signinum). Finalmente la obra se recubriría con tierra, nivelando el terreno. Para hacernos una idea de su grandeza pensemos en un simple dato: las cisternas tenían una capacidad de 850.000 litros.


 Distinas imágenes de las cisternas romanas


Aquí podemos ver el hormigón y la argamasa romana

Criptopórtico de Monturque

 El ayuntamiento de Monturque ha hecho una gran apuesta por su patrimonio como motor de desarrollo económico, algo que es de aplaudir. Con una fantástica iluminación, distinta en cada una de las cisternas, no se hace cansina la visita. Además encontraremos una gran cantidad de información en los distintos paneles del recorrido. Desconozco si se pueden hacer visitas por libre. Yo la hice con un guía de la localidad, algo muy recomendable para conocer todas las curiosidades del lugar, tanto de las cisternas como del cementerio. No obstante, y aunque suene muy tétrico, el antiguo cementerio de Monturque se encuentra dentro de la Ruta Europea de los Cementerios por tener un yacimiento arqueológico en su interior. Una visita imperdible.

En esta imagen se puede observar el sistema de enconfrado que usaron



Información y reservas:

Más información:



jueves, 3 de octubre de 2013

Asimov y Star Trek

Durante los 70 y los 80 Isaac Asimov colaboró como asesor científico de la serie de ciencia ficción Star Trek. Hay muchas anécdotas sobre la relación ente Asimov y Gene Roddenberry, el creador de la serie. En sus memorias Isaac Asimov nos cuenta algunas de ellas:


He actuado de “asesor” en varios ocasiones. Gene Roddenberry, famoso por Star Trek, me pidió algunos consejos en relación con la primera película de Star Trek y lo hice con mucho gusto porque es amigo mío. No le pedí dinero, pero me envió un cheque y me dijo que aparecería en los títulos de créditos. Nunca había aparecido mi nombre en una película, así que fui a verla. Al final, todo el mundo empezó a salir, mientras una interminable lista pasaba por la pantalla. Janet y yo esperamos tozudamente mientras el cine se vaciaba y por fin, lo último que se leía era: “Asesor científico: Isaac Asimov.” Naturalmente aplaudí ruidosamente, y pude oír una voz que con toda claridad, desde el pasillo, decía: “Es Asimov que aplaude a su propio nombre". Acababa de nacer otra anécdota sobre mi vanidad.

 Isaac Asimov y Gene Roddenberry

En el punto 118 de sus memorias Asimov dedica un capítulo entero a hablar de las convenciones de Star Trek:


   Puesto que ya he mencionado Star Trek en el capítulo anterior, explicaré algunas cosas sobre esta serie. Concebida y producida por Gene Roddenberry, se emitió por primera vez en 1966 y constituyó un gran éxito entre los aficionados a la ciencia ficción. Fue la primera obra de este género que apareció en televisión.


    Al final del primer año, los mandamases decidieron cancelar la serie. La decisión fue recibida con una protesta instantánea y masiva de los aficionados que cogió a esos señores por sorpresa. Los pobres imbéciles no sabían lo claros y apasionados que llegan a ser los aficionados a la ciencia ficción. Se revocó la decisión y Star Trek siguió dos años más antes de dejar de emitirse.

Grabación de la serie original de Star Trek

    Sin embargo, nunca murió. Se sigue reponiendo. Luego, se hicieron cinco largometrajes con el antiguo reparto durante los ochenta (aunque los protagonistas ya habían envejecido bastante) y en 1988 empezó una nueva serie de televisión con un nuevo reparto, Star Trek: The Next Generation (Star Trek: la nueva generación.)


    Janet es una gran entusiasta de Star Trek. De vez en cuando escribo un artículo corto sobre algún tema de televisión para TV Guide y allá por 1966 me pidieron un comentario sobre esta serie y algunos de los otros programas (muy inferiores) de ciencia ficción que también se emitían en esa época. Decidí ser divertido y mencioné unos pocos errores científicos de los programas sin perdonar del todo a Star Trek. De inmediato recibí una carta furiosa de Janet y no me quedó más remedio que escribir un nuevo artículo que alababa las virtudes de Star Trek. Dicho sea de paso, esto inició mi amistad con Gene Roddenberry.

 Grabación de Star Trek: La nueva generación


    Janet formó parte de la protesta contra el fin de la serie después de su primer año. Desde entonces, ha visto todas las reposiciones una y otra vez hasta que -bromeo- sus labios se mueven mientras repite el diálogo con los protagonistas.


    No se perdió ni una reposición hasta que se compró todos los vídeos para poder verlas sin los anuncios. Por supuesto, conoce todos los largometrajes y sigue las nuevas series con entusiasmo. No puedo interrumpirla. Sin embargo, no me deja llamarla trekkie. No sé por qué me lo impide.

  Leonard Nimoy pasando por maquillaje para convertirse en Mister Spock


    Otros, muchos otros, eran tan entusiastas como Janet y uno de ellos era una joven dama llamada Elyse Pines, que tuvo la idea de organizar una convención de Star Trek en la que los entusiastas de la serie se reunirían para hablar de ella, se venderían recuerdos de Star Trek y a la que, a lo mejor, se invitaría a algunos de los actores. También quería mi promesa de que asistiría. Puesto que se iba a celebrar en Manhattan, acepté.

    Cuando Elyse concibió la convención, en 1972, todavía no se había comprobado la popularidad de la serie a largo plazo y no esperaba a más de cuatrocientas personas. Fueron dos mil quinientas. Por supuesto, Elyse (y también otros) tuvo que organizar otras convenciones a lo largo de los años setenta. Asistí prácticamente a todas las que se celebraron en Manhattan, y en tales ocasiones siempre di una charla. Estuve presente en una que tuvo un éxito clamoroso. Había tanta gente en el hotel para asistir a la convención que se “cristalizaron”. Los salones y las escaleras estaban tan llenos que nadie (literalmente) podía moverse. Por fortuna, me di cuenta de ello antes de que la cristalización fuera completa y me las arreglé como pude para salir a la calle.


   Isaac Asimov firmando autógrafos en lo que parece una convención de Star Trek

    Siempre me agrada hablar y firmar libros (dentro de un límite razonable), es halagador y contribuye a las relaciones públicas. Sin embargo, era consciente de que el foco de atención era la gente de Star Trek y yo era un extraño. La mayoría de los asistentes podían muy bien no saber siquiera quién era yo. El desencanto fue completo cuando, en cierta ocasión, el propio William Shatner (el Capitán Kirk de la magnífica nave Enterprise) mantuvo embelesada a una enorme audiencia con una charla constituida sobre todo por una sesión de preguntas y respuestas, pero finalmente terminó y se tenía que marchar.

Esto creaba un gran problema: cómo salir del hotel sin ser avasallado por la multitud y, probablemente, ahogado por sus admiradores. Había un grupo de guardias destinados a protegerlo y a abrirle camino, pero si la multitud se abalanzaba, sería arrolladora. 

Leonard Nimoy y William Shatner en la convención de las Vegas de 2006


    Así que los organizadores de la reunión (no Elyse, que había dejado el campo a otros) me pidieron que retuviera a la multitud mientras Shatner salía. Yo no sabía lo que iba a suceder, pero me puse de pie y empecé a hablar. Todo iba muy bien hasta que llegó la noticia de que Shatner había alcanzado su coche y se había largado; en ese momento, me echaron del estrado a mitad de una frase.


    Me adula que piensen que soy el único capaz de mantener a una audiencia pegada a sus asientos, pero no aprecio que me utilicen de manera tan descarada. Podrían haberme dejado terminar mi charla. Después de esto, sigo el ejemplo de Shatner. Cuando tengo ganas de ir a una convención local, llego justo antes de empezar una charla y desaparezco justo después de finalizarla.

     Por supuesto, nunca he estado en peligro de que me asalten los admiradores.

Imagen de la convención de 2011en las Vegas





 

miércoles, 25 de septiembre de 2013

Manhattanhenge

Dos veces al año el Sol se alinea perfectamente con las calles de Nueva York creando un increíble paisaje: es lo que se conoce como "Manhattanhenge" o "Solsticio de Manhattan".  Las fechas en las que ocurre el Manhattanhenge son alrededor del 28 de mayo y el 12 o 13 de julio.




Más información en la wikipedia