ex libris

La sede neoyorquina de Christie’s va a realizar durante estos próximos días una subasta de libros y documentos científicos de personajes como Galileo Galilei, Albert Einstein, Isaac Newton, Charles Darwin, entre otros, recopilados desde comienzos de los años 70 por el doctor y astrónomo aficionado Richard Green. De todas las obras que se pondrán a la venta, destaca una primera edición de la obra “De revolutionibus", del astrónomo polaco Nicolás Copérnico, que podría superar el millón de dólares. No obstante, los expertos de Christie´s calculan que las ventas totales del próximo martes podrían superar los 6 millones de dólares.

Además de esta primera edición de la que se considera la obra científica más importante del siglo XVI, también destaca un atlas de Andreas Cellarius de 1660, que rondaría entre los 100.000 dólares, así como una colección de 130 manuscritos de Albert Einstein, valorada en unos 200.000 dólares. Entre las piezas sobresalientes de la colección de Green también hay una primera edición del primer listín telefónico que se confeccionó dos años después de la invención del teléfono, o una primera edición de la obra de Karl MarxEl Capital”.


Desconozco la historia particular de cada una de estas obras que se subastarán en Christie´s, pero estoy seguro que en algún caso no será distinta a la de otras tantas obras de grandes genios que, tras desaparecer en alguna librería polvorienta durante siglos, un buen día son descubiertas de la manera
más insólita.

Otras obras se pierden para siempre. Sabemos por ejemplo, que en los estantes de la Gran Biblioteca de Alejandría existían obras desconocidas de las que sólo tenemos algunas referencias, como un texto del astrónomo Aristarco de Samos quien sostenía que la Tierra es uno de los planetas, que orbita el Sol como ellos, y que las estrellas están a una enorme distancia de nosotros. O una Historia del Mundo en tres volúmenes, escrita por un sacerdote babilonio, y que asignaba al Diluvio una duración de 432.000 años, cien veces más que la cronología del Antiguo Testamento.


Acerca de libros y bibliotecas, Carl Sagan nos decía en su maravillosa obra ‘Cosmos’:

"Cuando nuestros genes no pudieron almacenar toda la información necesaria para la supervivencia, inventamos lentamente los cerebros. Pero luego llegó el momento, hace quizás diez mil años, en el que necesitamos saber más de lo que podía contener adecuadamente un cerebro. De este modo aprendimos a acumular enormes cantidades de información fuera de nuestros cuerpos. Según creemos somos la única especie del planeta que ha inventado una memoria comunal que no está almacenada ni en nuestros genes ni en nuestros cerebros. El almacén de esta memoria se llama biblioteca".


Sagan también nos recordaba el valor de un libro:

"Por el precio de una cena modesta uno puede meditar sobre la decadencia y la caída del Imperio romano, sobre el origen de las especies, la interpretación de los sueños, la naturaleza de las cosas. Los libros son como semillas. Pueden estar siglos aletargados y luego florecer en el suelo menos prometedor".

Para finalizar haciéndonos reflexionar sobre el espacio y el tiempo...


"Las grandes bibliotecas del mundo contienen millones de volúmenes, el equivalente a unos 1014 bits de información en palabras, y quizás a 1015 en imágenes. Esto equivale a diez mil veces más información que la de nuestros genes, y unas diez veces más que la de nuestro cerebro. Si acabo un libro por semana sólo leeré unos pocos miles de libros en toda mi vida, una décima de un uno por ciento del contenido de las mayores bibliotecas de nuestra época. El truco consiste en saber qué libros hay que leer".


Fuente: NYT Science
Para ver el catálogo de la subasta de Christie´s : NYT


3 comentarios:

Irreductible dijo...

El Ejemplo mas claro de la pasión de Sagan por los libros lo podemos encontrar en el primer capítulo de Cosmos.

Si al maestro le permitieran viajar a un lugar del mundo, en un momento a elegir... Hubiera elegido la Biblioteca de Alejandría...

Hubiera disfrutado como un enano :)

Aunque no comente mucho ultimamente, te sigo por feed y como siempre, estupendo trabajo

Enhorabuena y un saludo

La sonrisa de Hiperión dijo...

Quien tuviera unos dinericos para hacerse con alguna de esas maravillas.
Un saludo

fernando dijo...

uffff me gustaría tener estos libros, pero me temo que mi economía no me permite estos lujos ....

un abrazo.