El año sin verano

¿Puede una serie de anomalías climáticas durante un breve periodo cambiar el rumbo de la historia? Sin lugar a dudas, sí.

El año de 1816 es conocido por los científicos e historiadores como "mil ochocientos y helados a muerte", el “año de la pobreza”, y el "año sin verano". En ese año se produjeron tal anormalidades en el clima que propiciaron un invierno severo que destruyó las cosechas del norte de Europa y del nordeste estadounidense. Aquellas alteraciones del clima ocurrieron debido a las erupciones volcánicas de la Montaña Tambora entre el 5 de abril y el 15 de abril de 1815 en la isla de Sumbawa, en Indonesia, que arrojó a la atmósfera superior un millón y medio de toneladas métricas de polvo. Como es normal tras una erupción volcánica fuerte, las temperaturas mundiales descendieron debido a la reducción de la luz del Sol, ya que este polvo actuaba como un “espejo” que hacía rebotar hacia el espacio parte de la energía solar que normalmente llega hasta nosotros, con lo que se produjo el consiguiente enfriamiento.


Algunos
científicos también unen a esta circunstancia otros acontecimientos que se produjeron en aquel momento: por un lado, aquel año de 1816 marcó el punto medio de uno de los extensos períodos de baja actividad magnética del Sol, llamado el Mínimo Dalton, y por otro, en aquel periodo el Sol cambió su posición alrededor de su centro de masas.


Registros de diarios y
relatos de periódicos hablan sobre el extremo frío primaveral y veraniego, sobre el color del cielo, el gran tamaño de las manchas solares, etc. El rendimiento de las cosechas en partes de Norteamérica y Europa se hundieron a niveles peligrosamente bajos. Las ovejas se congelaban en los campos, y los pájaros eran hallados muertos. En mayo de 1816 la escarcha quemó la mayoría de las cosechas que se habían plantado, y el 2 de junio una gran tormenta de nieve produjo numerosas muertes. En julio y agosto, se heló el río en un lugar tan al sur como Pensilvania. Las rápidas oscilaciones de la temperatura, eran comunes, pasando en cuestión de horas de temperaturas normales de verano a temperaturas cercanas al punto de congelación. Los precios subieron considerablemente. La avena, por ejemplo, casi multiplicó por ocho su precio pasando de 12 centavos del año anterior a 92 centavos.


En aquel verano de 1816, oscuro y tenebroso, Mary Shelley, junto con su marido Percy Shelley, decidieron visitar a su amigo Lord Byron en Suiza. En aquel ambiente, Byron retó a sus amigos a crear la más espantosa historia de terror imaginable. Como todo el mundo sabe, ese fue el nacimiento de Frankenstein. Mary Shelley, escribió la historia tiempo después basándose en una pesadilla que tuvo una de las noches que pasó en Suiza.


Los altos niveles de ceniza en la atmósfera produjeron espectaculares ocasos durante este período, un rasgo que se plasmó en las pinturas de Turner.




Me parece muy interesante la idea que leído por ahí que Napoleón perdió la batalla de Waterloo por estos hechos. Esta batalla ocurrió entre el 15 y el 18 de junio de 1815, fecha posterior a la erupción volcánica en Indonesia, y ya por entonces podrían haber sido patentes las primeras consecuencias. La noche anterior a la batalla había llovido torrencialmente sobre Waterloo, en Bélgica, dejando los campos embarrados. Al amanecer del día de la batalla vieron que cualquier movimiento de tropas era impracticable. Napoleón tuvo que retrasar un día la batalla, y tuvieron tiempo suficiente para que llegara el grueso del ejército prusiano, quienes machacaron el flanco este del ejército francés.


Así que para un admirador de Napoleón, del estilo de William Turner y, de la que posiblemente sea la obra maestra de la ciencia-ficción, considerada como una de las 10 novelas más importantes de la historia, Frankenstein, este año es más que significativo.


Fuentes:

www.mitosyfraudes.org - Fundación Argentina de Ecología Climática

Wikipedia


4 comentarios:

fernando dijo...

Magnífico post. Erudito, documentado e histórico. He disfrutado con su lectura.

un abrazo

orejonkz dijo...

mmmm, muy curioso.
Ese año dio para hacer muchas novelas interesantes.

i75mara dijo...

Tienes razón, orejonkz .. esa atmósfera dio lugar a novelas interesantes. De hecho en la reunión de Byron con el matrimonio Shelley había otro invitado, J. W. Polidori, que también aceptó la apuesta y fue el creador de "El Vampiro", la primera novela del género de vampiro romántico y precursor del Drácula de Stoker

juan dijo...

Todo el mundo de rodillas que se ha nombrado a Polidori! (reverencias varias jeje)

Muy interesante el post tio! Muchisimo!
Me he quedao un poquito "pillao"

A ver si nos tomamos unas cervezas no?

Chao tio!