La Cueva del Ángel de Lucena

Después de unas semanas sin publicar una entrada sobre la ruta arqueoturística que estoy realizando por el sur de Córdoba, vuelvo a poner manos al teclado para compartir impresiones sobre los sitios que he visto últimamente, algunos absolutamente espectaculares. Y sin duda una de las visitas más especiales fue la que realicé a finales de noviembre a la Sima de la Cueva del Ángel de Lucena. No obstante desde que supe de la existencia de esta sima el pasado verano la tenía puesta la primera en la lista, sobre todo a raíz de las informaciones que salieron durante el mes de agosto sobre las excavaciones que se estaban realizando y que dieron lugar al hallazgo de más de 800 restos humanos y animales asociados a etapas prehistóricas, superando todas las expectativas en cuanto a resultados. Así que en el momento que se presentó la primera oportunidad emprendí rumbo a la Sierra de Aras para conocer in situ la que ya algunos llaman “La Atapuerca de Andalucía”. 

Sierra de Aras, Lucena. (Imagen: Ayto. de Lucena)

Cuando hablamos de la Cueva del Ángel, hablamos de un yacimiento paleolítico ubicado en las afueras de Lucena (Córdoba, España). Este yacimiento se encuentra al suroeste de la Sierra de Aras, a una altitud de 620 metros sobre el nivel del mar y con coordenadas 37º22’10” N y 4º 28’43.83” O. Fue durante el verano de 1995 cuando se realizó por primera vez una intervención arqueológica por la continua expoliación y destrucción que se estaba produciendo en la zona, muchas veces de manera no intencionada. Era habitual que los chavales fueran a la cueva a bajar con cuerdas para ver lo que allí había. Gracias a esta primera intervención de urgencia se eliminaron los depósitos más contemporáneos y se determinó la importancia del lugar. Pero como en tantas otras ocasiones la burocracia administrativa ralentizó los trabajos de investigación, y no fue hasta los primeros años de este siglo cuando se realizaron los cortes estratigráficos y las primeras excavaciones sistemáticas. Actualmente el complejo kárstico de la Cueva del Ángel está formado por tres zonas:

  • Una plataforma al aire libre, de unos 300 metros cuadrados, resto de una cavidad anterior derrumbada, actualmente protegida por una estructura metálica, y que durante muchos años ha sido la única zona excavada. Se han encontrado restos óseos de animales y herramientas líticas, así como pruebas de un uso intensivo del fuego que indicaría que fue una zona de hábitat permanente.
  • Una cavidad o covacha, cercana a la plataforma, que da acceso a la sima a través de un sumidero.

  • La sima, de unos 100 metros de profundidad, en la que fueron arrojados restos humanos y de animales. 



 Puerta de acceso al túnel

Túnel, de 81 metros, que recorreremos para llegar al interior de la sima

Como ya he comentado, hasta hace unos meses la plataforma había sido la única zona excavada. Y fue durante este pasado verano cuando, gracias al trabajo realizado por un grupo de 40 investigadores de varios países, se descubrieron alrededor de 500 restos humanos, correspondientes a la Edad de Bronce, en tan solo un metro de la sima, lo que demostraría la importancia del yacimiento. Tal es así que ya existe un plan de estudio para al menos los próximos 6 años, siendo para 2015 cuando se espera que se produzca la mayor intervención en el lugar.  

 Imagen tomada desde el interior de la sima.

Todo parece indicar que la cueva fue utilizada como lugar de hábitat por homínidos hace 350.000 años (Pleistoceno Medio) y posteriormente como lugar de enterramiento en pleno Calcolítico (III milenio a.C), pues los restos humanos hallados en la sima este verano, pertenecientes a niños y adultos, habrían sido arrojados a la misma y podrían corresponder a una inhumación colectiva por algún tipo de ritual.





Todavía queda mucho por descubrir. Por suerte para los aficionados y curiosos en 2009 se inauguró un túnel de 81 metros de longitud para acceder al interior de la sima. Único en Europa, permite la accesibilidad a todos los visitantes, incluidos discapacitados, y en su recorrido podemos ir conociendo los pormenores del lugar, pues la visita a la sima en sí apenas dura 10 minutos, suficientes para asombrarse no tanto por lo excepcional desde el punto de vista estético sino por el viaje al pasado que supone. Ahora es el tiempo de las administraciones, para que valoren y respondan económicamente como es debido, haciendo viable este proyecto. 

Actualmente se pueden ver distintas piezas del yacimiento en el Museo Arqueológico de Lucena y en el Palacio de los Condes de Santa Ana, donde se encuentran expuestas las últimas y mejores piezas que se han hallado. El conjunto (Sima de la Cueva del Ángel y exposiciones) supone toda una oportunidad para el curioso para conocer cómo fueron los primeros pasos del hombre en el sur de la península ibérica. Para no perdérselo.



 Sala dedicada a la Cueva del Ángel, Museo Arqueológico de Lucena

 Herramientas halladas en la sima

 Exposición sobre la Cueva del Ángel en el Palacio de los Condes de Sta. Ana

Piezas dentales de un rinoceronte halladas en la Cueva del Ángel



Más información:


Fuentes:



Mega, Revista de Prehistoria de Andalucía 03, año 2012. 

0 comentarios: