Virgo y la Cabellera de Berenice en abril

Empezamos el mes de abril echando un vistazo a los cielos. Primero, las fases de la luna en este mes:

6 de abril - luna llena (a 359078 Km)
13 de abril - cuarto menguante (a 380021 Km)
21 de abril - luna nueva (a 405877 Km)
29 de abril - cuarto menguante (a 387013 Km)

Y los planetas visibles en abril:

Mercurio podrá observarse antes de los amaneceres, con una magnitud de 0,4.
Venus se podrá observar en los atardeceres. Alcanzará una magnitud de -4,2.
Marte será observable casi toda la noche, alcanzando una magnitud de -0,4.
Júpiter se podrá observar durante las dos primeras horas de la noche, alcanzando una magnitud de -1,6.
Saturno se podrá observar casi toda la noche, con una magnitud máxima de 0,4. El día 15 se hallará en oposición (en posición contraria al Sol en el cielo terreste), y también estará en el punto más cercano a la Tierra.

Otros acontecimientos destacables en abril:

22 de abril - máximo de la lluvia de meteoros de las  Líridas. Tendrá actividad desde el 16 al 25, siendo el máximo el 22 de abril a las 11h. Cometa: Thatcher. Radiante en Lyra.

23 de abril - máximo de la lluvia de meteoros de las Pi-Púppidas. Tendrá actividad desde el 15 al 28, con máximo el 23 de abril. Cometa: 26P/Grigg-Skjellerup. Radiante en Puppis.



Si estando en el hemisferio norte nos orientamos las noches de abril hacia el norte, podremos observar que la Osa Mayor se distingue muy alta, con el asterismo del Carro Mayor cabeza abajo. Los 'punteros', estrellas del Carro opuestas al pértigo, señalan hacia abajo en dirección a la Polar, el astro más brillante de la Osa Menor o Carro Menor. Si se prolonga el arco del pértigo del Carro Mayor (cola de la Osa Mayor) se llega a la estrella más brillante del cielo primaveral, Arturo. Esta alineación se recuerda con la fórmula 'arco hacia Arcturus'. Arturo yace en la constelación del Boyero (Bootes), figura en forma de cometa que se alza por el este. Según asciende Arturo, localícese Capella bajando hacia el noroeste, en la constelación del Auriga.

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Si nos orientamos hacia el sur, veremos que las estrellas más brillantes del invierno se hunden deprisa en el crepúsculo por occidente. Las reemplazan las constelaciones muchos menos llamativas de la primavera. A cierta altura en dirección sur descansa la figura regia del león que representa Leo, con su brillante estrella Régulo (Regulus). Para localizar esta constelación basta seguir la alineación de los 'punteros' de la Osa Mayor en dirección opuesta a la que conduce la Polar. Para encontrar otras estrellas brillantes del cielo primaveral hay que prolongar el arco que conduce de la cola de la Osa Mayor hasta Arturo, lo que nos guía hasta la Espiga (Spica) en Virgo. Al oeste de ésta se distingue la figura trapezoidal del Cuervo (Corvus).




Aunque es en mayo cuando esta zona tiene mejor visibilidad, ya podemos en abril empezar a fijarnos en la región de Virgo, la Cabellera de Berenice y Leo, que alberga miles de galaxias dispersas. Este distinguido club de sistemas estelares lejanos se conoce como el cúmulo de galaxias de Virgo y la Cabellera. El polo norte galáctico cae en la Cabellera




Denébola (Denebola, beta Leonis): El nombre de Denébola procede del árabe dhanab al-asad, que significa "la cola del león", en referencia a su posición en el penacho que remata la cola de Leo. Esta estrella blanca azulada de magnitud 2.1 situada a 36 años luz sirve como punto de partida para nuestra ruta entre galaxias que distan millones de años luz.



M98, M99, M100 (NGC 4192, 4254,4321): En la región entre Leo y la Cabellera de Berenice. A partir de Denébola, nos moveremos hacia el este alrededor de 6.5 grados y nos podremos centrar en la estrella más brillante de la zona, 6 Comae, de quinta magnitud. Junto al oeste de 6 Comae, aparece una astilla luminosa, M98. Se trata de una espiral vista de perfil. Hacia el sudeste se encuentra M99, una espiral vista de frente. M100 se tratará con más profundidad el mes que viene. Toda esta terna nos sirve de entrada al cúmulo de Virgo y la Cabellera.



M84 y M86 (NGC 4374 y 4406): Si nos volvemos a centrar en M99 y seguimos moviéndonos en la misma dirección, al traspasar la frontera de Virgo, llegamos a un par de galaxias elípticas, M84 y M86, de magnitud 9. A partir de aquí vale la pena moverse hacia el nordeste a lo largo de la acumulación de galaxias más rica del cielo, la cadena de Markarian.



M87 (NGC 4486): Nos centramos nuevamente en M84 y M86, y de ahí nos desplazamos hacia el sudeste. La mancha de luz aislada que aparece es M87, una galaxia elíptica descomunal que ocupa el centro del cúmulo de Virgo y la Cabellera. También la trataré con más profundidad el mes que viene.



Cúmulo estelar de la Cabellera de Berenice (Mel 111): Este débil cúmulo de estrellas está al nordeste de Débola. Conocido como Melotte 111, se ve a simple vista y ofrece un bonito espectáculo con prismáticos. su aparente gran tamaño se debe a que dista sólo 270 años luz. 



Porrima (gamma Virginis): Con un telescopio habría que aplicar grandes aumentos para resolver esta estrella doble apretada en dos focos celestes, un par de estrellas amarillentas casi iguales.



La Cabellera de Berenice debe su nombre a la melena ondulante de la reina Berenice, que gobernó Egipto junto a su marido, el rey Tolomeo Evergetes (Tolomeo III), en el siglo III a.C. Cuenta la leyenda que Berenice se cortó el pelo para sacrificarlo a la diosa Venus después que su marido volviera ileso del campo de batalla en su guerra contra Siria. La cabellera fue dejada en el templo, pero un sacerdote egipicio decidió robarla disgustado porque la ofrenda fuera hecha a una diosa griega. Conon, el astrónomo oficial de la corte, decidió intervenir y declaró que la diosa había aceptado el regalo y se había llevado la cabellera al cielo, formando como hemos visto la constelación que brilla en el polo norte galáctico. 

    Nota: Todas las imágenes han sido tomadas del programa Stellarium.   Para terminar, vale la pena ver este vídeo realizado por el equipo de Hubblesite y traducido al español, que muestra lo que podemos ver en el cielo el mes de abril, concentrándose en la Osa Mayor (que vimos el mes pasado en detalle) y en la constelación de Leo.         Fuentes: Astronomía, guía del cielo nocturno - R. Burnham, A. Dyer, J. KanipeEl cielo del mes    Entradas relacionadas:   La región circumpolar en marzoTauro en febrero
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