Museo histórico de Montilla



Siguiendo con la ruta arqueoturística por el sur de Córdoba hoy nos detendremos en el Museo Histórico de Montilla, uno de esos espacios imperdibles para cualquier amante de la historia y la arqueología que esté interesado sobretodo en profundizar en la prehistoria, mundo íbero, romano, árabe y medieval de la Baetica, y más en concreto de lo que hoy conocemos como Campiña Sur Cordobesa. Conocida por ser tierra de vinos, Montilla destaca históricamente por ser la cuna de Gonzalo Fernández de Córdoba, el Gran Capitán. En el término de la localidad se han encontrado restos de ocupación humana desde el Paleolítico inferior, y todo parece indicar que hubo un núcleo íbero-romano en lo que hoy son los restos de su castillo. Algunos historiadores han querido ver en Montilla la antigua Munda de la que hablan las crónicas, lugar conocido por ser el escenario de la última batalla de la 2ª Guerra Civil Romana entre Julio César y los hijos de Pompeyo, pero sin embargo aún no se han encontrado pruebas convincentes. Montilla cuenta con numerosos lugares de interés tanto civiles como religiosos, como pueden ser los restos del castillo de los señores de Aguilar y marqueses de Priego, la Iglesia de Santiago o la Casa del Inca Garcilaso de la Vega, así como varios museos, como el del Vino, el Garnelo y el Museo Histórico Local, que se encuentra en la Casa de la Cultura de localidad y que es nuestro destino de hoy.

Es conocido el interés de mucha gente de esta parte de Andalucía por indagar en el pasado arqueológico. Así fue que en Montilla durante los años 70 varios vecinos aficionados a la arqueología decidieron crear un grupo para fomentar su afición, grupo que en los 90 acabó convirtiéndose en la Asociación de Arqueología Agrópolis. Poco después, y gracias al trabajo y empeño de la asociación, se acabó creando en Montilla el Museo Histórico Local con el objetivo de proteger, conservar, difundir e investigar el patrimonio arqueológico de la zona, siendo registrado como Museo de Andalucía en 1997. Con varias salas de exposición permanente, el museo resulta sumamente educativo y didáctico, ya que usan tanto textos explicativos como dibujos y maquetas con la intención de acercar la historia tanto a pequeños como mayores. Dispone de cuatro salas que de derecha a izquierda iremos recorriendo, y que  desde la prehistoria hasta la época moderna, nos permitirá contemplar toda la historia del lugar.


Sala principal del museo

Para empezar, nada más entrar, encontraremos una primera vitrina dedicada a material paleontológico, con fósiles vegetales, trilobites, ostras, vieiras, etc, destacando un conjunto de "bellotas de mar" fósiles, crustáceos conocidos como Megabalanus, de cuando estas tierras de Andalucía eran zona costera. No podemos encontrar sin embargo la que podría ser la pieza estrella del museo, los restos de una ballena fosilizada encontrada en 1957, y que fue entonces el primer cetáceo fósil español descubierto. Los restos de aquel increíble descubrimiento fueron trasladados para su estudio y catalogación, pero por desgracia nunca volvieron. Todo parece indicar que está acumulando polvo en alguno de los sótanos del Museo Nacional de Ciencias. Una verdadera pena.

Vitrina con material paleontológico

Una vez vista esta primera y sorprendente vitrina, cruzaremos la representación de un dolmen, para adentrarnos en la primera sala del museo: la prehistoria. Entre sonidos de animales y representaciones de pinturas rupestres tanto de Andalucía como de la zona cantábrica, podremos encontrar desde cantos rodados a flechas de sílex, raederas o raspadores del Paleotítico Inferior y periodo Musteriense, recipientes y utensilios del Neolítico, vasos y cuencos de cerámica, así como puntas de flecha del Calcolítico, o bien hachas y fragmentos cerámicos de la Edad de Bronce. Por espacio solo pondré algunas fotografías que tomé de las muchas piezas que hay.

Vista de la sala dedicada a la prehistoria






A continuación seguiremos por la sala central, dedicada al mundo ibérico, romano y árabe. Por orden cronológico en primer lugar podremos observar los restos arqueológicos del periodo orientalizante, de los misteriosos tartesios y de los íberos. Fragmentos cerámicos con dibujos geométricos, monedas turdetanas, representaciones de armas (como la mítica falcata), adornos.., destacando entre todas las piezas un exvoto ibérico de bronce del que hablaré posteriormente, pues es la colección de exvotos del museo lo que me pareció más interesante de la visita.






La parte dedicada al mundo romano es la más extensa. Por desgracia una de sus piezas más destacada no se encuentra aquí. Se trata de una estatua de Diana cazadora que actualmente está expuesta en el Museo Arqueológico de Córdoba. En su lugar se ha puesto una representación de la misma. De la época imperial romana, que incluye dos salas, se pueden encontrar adornos personales, cerámica, vidrios, instrumental médico, así como un reloj de sol romano, ajuares, molinos de piedra, monedas, lápidas, sepulturas, y un largo etcétera de piezas de la vida cotidiana que nos permitirán comprobar el paralelismo de esta época con la nuestra.

Diana cazadora








Me ha llamado la atención el poco material que hay tanto visigodo, como musulmán y medieval, justamente de lo que más esperaba encontrar. Esto vendría a demostrar lo poco poblada que estuvo esta zona durante ese periodo. Del periodo musulmán podemos ver monedas, cerámica, candiles, algún capitel, pero de todas las piezas me quedo con los relojes de sol. Aquí una muestra..

Reloj de sol árabe

La última sala del museo va desde la época medieval a la moderna. Como digo, llama mucho la atención el poco material que hay de esta época. Veremos un par de escudos de armas, una preciosa colección de campanas, una espada de ceremonias, así como algunos objetos religiosos.

Colección de campanas

Escudo de los Marqueses de Priego

Como he comentado, lo que considero más interesante es su conjunto de exvotos o pequeñas figuras de ofrenda tanto humanas como zoomorfas de la época íbera y romana, la mayoría realizadas en barro cocido, destacando entre todas una figura de un jinete ibérico realizada en bronce, pieza emblemática del museo. Suponemos que es la representación de un jefe de un poblado ibérico, quizá un héroe, prueba una vez más de la existencia de una aristocracia íbera.

Jinete ibérico

Extraños exvotos ibéricos


Exvotos romanos

Representación de la diosa Juno

Casi siempre que hago una visita a algún yacimiento o museo suelo ser algo crítico en esta parte de la publicación. La dejadez y el desinterés es lo que más me molesta y es de lo que suelo dejar constancia a la hora de hablar de mi impresión sobre un espacio. Sin embargo en esta ocasión no es así. Aunque quizá le vendría bien modernizarse algo, el museo tiene realmente mucho encanto. Desde el primer momento que entré me sentí muy bien atendido por su personal, con quien tuve oportunidad de comentar el panorama de la difusión de la historia entre los vecinos de la localidad. El museo está muy bien pensado desde un punto de vista didáctico, enfocado sobretodo a las visitas escolares. Desde sus vitrinas podemos hacer un gran recorrido por toda la historia de la zona; y en su conjunto presenta algunas piezas realmente fantásticas. Sin duda un espacio que vale la pena conocer. Aquí tenéis más datos:

Dirección: Casa de la Cultura. C/ Padre Miguel Molina, 2
Ciudad: Montilla, Córdoba
Teléfono: 957 655981 
Email: museohistorico@montilla.es
Asociación Agrópolis: asc.agropolis@hotmail.com

Horarios:

Sábados y domingos de 11 a 13:30 h
Martes a viernes de 10:30 a 14:00 h

Entrada gratuita

1 comentarios:

Francisco Méndez S. dijo...

Muchas gracias por esta entrada tan generosa del Museo histórico de Montilla .

Saludos desde Chile