Imágenes tomadas desde el aire a un grupo de indígenas pertenecientes a uno de los últimos pueblos aislados del planeta, también conocidos como "indígenas invisibles", cerca del límite fronterizo entre Brasil y Perú. Se piensa que este grupo ha huido de Perú a través de la frontera con Brasil, escapando a la tala ilegal que afecta a las regiones de Yurúa, Purús y Envira.



Gleison Miranda/Funai/Reproducción

Vía: terramagazine




Imagen única en su clase:
La sonda Phoenix descendiendo sobre el polo norte de Marte.
Tomada por la nave Mars Reconnaissance Orbiter.
NASA/JPL/Universidad de Arizona





Sobre el terreno de Marte.
NASA/JPL/Universidad de Arizona






El horizonte visto desde la Phoenix.
NASA/JPL/Universidad de Arizona


Galería: NASA - Phoenix images



Amartizar, según el buscador de la R.A.E..:
La palabra amartizar no está en el Diccionario.

Aterrizar, según el buscador de la R.A.E. :
(1ª entrada):
Dicho de un avión o de un artefacto volador cualquiera: Posarse tras una maniobra de descenso, sobre tierra firme o sobre cualquier pista o superficie que sirva a tal fin.

Tierra, según el buscador de la R.A.E. :
(1ª entrada) Planeta en el que habitamos.
(2ª entrada) Parte superficial del planeta Tierra no ocupada por el mar.
(3ª entrada) Material desmenuzable de que principalmente se compone el suelo natural.
(4ª entrada) Suelo o piso.


Amarar
, según el buscador de la R.A.E.:

Dicho de un avión o de un vehículo espacial: Posarse en el agua.
(Otras: acuatizar, amerizar, amarizar)

Alunizar, según el buscador de la R.A.E..:
Dicho de una nave espacial o tripulante de ella: Posarse en la superficie de la Luna.

Sugerencias:
posarse en Sol: Asolizar, posarse en Mercurio: Amercurizar, posarse en Venus: Avenusizar, posarse en Júpiter: Ajupitizar, posarse en Saturno: Asaturnizar, posarse en Neptuno: Aneptunizar, posarse en Urano: Auranizar, posarse en Plutón: Aplutonizar, posarse en Titán: Titanizar, posarse en Fobos: afoboizar, posarse en Ganímedes: Ganimedesear, ...





En un artículo publicado recientemente en Scientific American se pone de relieve los beneficios terapéuticos de escribir en un blog. El proceso de escribir sobre experiencias personales, pensamientos y sentimientos, además de servir como mecanismo anti-estrés (algo de sobra conocido por científicos y escritores), produciría más beneficios fisiológicos, entre ellos mejoraría el sueño, la memoria, estimularía la actividad celular, reduciría la carga viral e incluso aumentaría la velocidad de curación después de una cirugía. Estudios presentados por oncólogos hablan de una mejoría mental y física en aquellos pacientes con cáncer que practican escritura creativa justo antes de un tratamiento, en comparación con aquellos que no lo hacen.


Según la doctora Alice Flaherty, experta en el tema, entre otros procesos neurológicos, en el acto de la escritura liberaríamos dopamina, produciendo las mismas sensaciones placenteras que tenemos al practicar un deporte, realizar actividades artísticas o escuchar música... Eso sí, también nos cuenta que en el extremo opuesto el bloguero puede llegar a caer en la ‘hipergrafia’, o deseo incontrolable de escribir. El mal del bloguero compulsivo... No todo iba a ser bueno.




Fuente: Scientific American


Según informa hoy la revista científica Nature, un grupo de científicos de la universidad de Princeton (EEUU) ha captado el momento exacto del nacimiento de una supernova. Hasta ahora las única imágenes que se tenían eran de horas o días después que ocurriera el acontecimiento, siendo el momento exacto de la explosión todo un misterio.


Recordemos que las estrellas con más de ocho masas solares, al agotar su combustible se expanden y enfrían hasta que, al consumirlo por completo, el núcleo se colapsa y estalla en una explosión de supernova, dejando tras ella una estrella de neutrones o un agujero negro, y un remanente gaseoso en expansión. Esta explosión contribuye a la sintetización de nuevos materiales y a la evolución de la galaxia.


Al parecer este descubrimiento se ha producido mientras el grupo de científicos estudiaba emisiones de rayos x de una supernova que se había apagado un mes antes en la constelación Lince, situada a 90 millones de años luz de la Tierra... A esto se llama tener suerte.

Ver noticia: canarias7.es


Actualización 22/05/08: Numerosos medios informativos se están haciendo eco de la noticia, difundiendo la siguiente imagen cortesía de la NASA. En ella se puede observar a la nueva supernova sn2008D junto a una anterior, sn2007uy.







Según informa hoy El País, en un reciente experimento en Princeton, Nueva Jersey, se ha conseguido que un pulso de luz que viaja a través de una cámara de gas se detecte a la salida 62 millonésimas de segundo antes que a la entrada, sobrepasando 310 veces su propio límite de velocidad ( 299.792.458 m/s). Se mueve tan deprisa que sale de la cámara antes de entrar. Esto demostraría que en determinadas condiciones se podría superar el supuesto límite absoluto de la velocidad luz. Aunque no tendría un valor práctico (no podríamos mandar información al pasado), el entusiasmo de la comunidad científica es enorme.
Supongo que alguna vez habréis jugado a los ‘chinos’. Para quien no lo sepa, el juego consiste en tratar de adivinar el número total de monedas que esconden los jugadores en el puño. Pues bien, mientras ayer echábamos unas partidas por aquello de matar el tiempo, no dejaba de llamarme la atención la comprobación ‘in situ’ del denominado “efecto ancla”. También fue algo destacado por mis compañeros, aunque no conocieran el concepto en sí mismo. El primer jugador propone un número sin tener más referencias que lo que él mismo tiene en su mano, mientras que el resto va acumulando información. Pero lo interesante es ver como estos jugadores casi siempre quedan “anclados” a la primera cantidad que se ha dicho, la más aleatoria, y aunque si se apartan de esa cantidad podrían ir en la buena dirección, son reacios a alejarse demasiado.


¿Cuál es la población de Turquía? Si esto se lo preguntamos a varios sujetos, mostrándoles antes de responder la cifra de 5 millones como referencia para que digan si es mayor o menor, la estimación media será alrededor de 17 millones. Si la cifra de referencia que se les da es de 65 millones, la estimación media subirá a unos 35 millones (Turquía tiene alrededor de 50 millones de habitantes). Cuando no disponemos de conocimiento sobre un tema, solemos tomar como referencia un dato sugerido. Solemos ser proclives a que determinados datos condicionen nuestro juicio. Observad lo que pasa cuando entramos en una tienda y vemos un producto “rebajado”. En estas ocasiones el precio original hace de “ancla” al compararlo con el rebajado, y aunque la ganga no lo sea tanto, lo acaba pareciendo.

Todo empezó por un correo no solicitado. Más tarde, cuando pensé en todo lo sucedido, llegué a la conclusión de que todo era falso excepto el azar. Pero eso fue mucho más tarde. Al principio, no había más que el mensaje y sus consecuencias.


Éste podría ser el comienzo de un relato 'austeriano'. Seguro que muchos podrían contar así la experiencia de haber caído en manos de una estafa por correo. Y no es tan difícil que esto le ocurra a cualquiera. ¿Qué haríais vosotros si durante varias semanas recibierais por correo 'predicciones bursátiles' por parte de un 'asesor' y comprobaseis que todas eran acertadas? ¿Pagaríais por recibir una nueva predicción? Muchos no se lo pensarían dos veces...


Pues pensemos dos veces. Resulta que este ‘asesor’ envía un gran número de correos a ‘inversores potenciales’ con la predicción bursátil de un determinado valor. La mitad de esas cartas predice que las acciones subirán, y la otra mitad que bajarán. La semana siguiente el ‘asesor’ envía un segundo correo a la mitad que recibió la ‘predicción’ acertada. A la mitad de los que reciben este segundo correo les predice que la acción subirá, y a la otra mitad que no. Se repite el proceso con aquellos que recibieron la segunda predicción acertada (y ya van dos), y esto sigue así hasta que tenemos a una serie de potenciales inversores que han recibido un buen número de ‘predicciones’ todas acertadas. Estos potenciales inversores reciben entonces un nuevo correo que les propone seguir recibiendo ‘predicciones’ a cambio de una cantidad de dinero... El resto os lo podéis imaginar.


John Allen Paulos nos acercó a este ‘timo’ en su obra “El hombre anumérico”. En palabras suyas: “El puro azar siempre deja lugar a una cantidad suficiente de aciertos que permiten justificar casi cualquier cosa a alguien predispuesto a creer”. Ahora podéis asociar esto a curanderos, adivinos, telepredicadores...



En 1900 un barco de esclavos naufraga en una misteriosa isla a causa de una extraña reacción magnética que se produce entre los minerales que transporta el barco en sus bodegas y las fuerzas magnéticas de la propia isla. La reacción producida crea en esos momentos una ‘burbuja temporal’ que rodea toda la isla y que atrapa a los tripulantes de la embarcación...

Un siglo después, en el año 2004, justo en el momento en que el vuelo '815 de Oceanic' pasa por encima de la isla, se produce un flujo en el campo magnético que rompe en dos el avión. Los supervivientes del accidente aéreo consiguen sobrevivir a duras penas a los peligros que se van encontrando en la isla, sin percatarse que ya no están en el año 2004, sino en 1996. Y pruebas visibles tienen de ello, pues tienen las características físicas de entonces. Aunque no lo saben, el motivo del accidente del avión puede deberse a que alguien no pulsó un botón de una "máquina del tiempo" en el momento justo...


Supongo que a estas alturas a algunos os sonará la historia. Ésta es la 'teoría' a la que ha llegado Jason Hunter sobre la serie “Perdidos” (Lost) y que podéis ver en su web : Lost: A theory on time travel. Una teoría en la que parece encajar muy bien todo lo sucedido hasta ahora.

La traducción está disponible en esta web: Lostph.blogspot.com



Las teorías sobre esta fantástica serie han ido desde los mencionados viajes en el tiempo a los universos paralelos, pasando por la abducción extraterrestre, purgatorio e infierno, triángulo de las Bermudas, que todo ocurra en la mente de uno de los personajes, que la isla es en realidad un gran plató de televisión (como en el Show de Truman), que los personajes son 'clones', etcétera, mientras que los creadores han ido rechazando estas teorías públicamente. Y creo que una de las claves de la serie está justamente en eso: en provocar el placer de la duda. Así que espero que los guionistas sigan jugando al despiste durante mucho tiempo. Y nosotros que lo disfrutemos.



Existe una regla periodística no escrita empleada por la prensa norteamericana (y trasladable a la prensa en general) que dice algo así como: “un estadounidense igual a cinco ingleses igual a 500 ecuatorianos igual a 50.000 ruandeses”. Regla que varía con el tiempo y la circunstancia, pero contiene una gran verdad: los estadounidenses, como el resto de la humanidad, se preocupa menos de unas partes del mundo que de otras. Sólo hay que poner las noticias en un día como hoy para comprobarlo. La cabecera de esta mañana en todos los periódicos digitales españoles es: “Obama gana en Carolina del Norte”. ¿Dónde queda entonces la noticia de la catástrofe producida por el ciclón 'Nargis' en Birmania? Recordemos los datos actualizados a las 8 de la mañana: más de 22.400 muertos, más de 41.000 desaparecidos. A estas cifras se les adjudica una importancia de cuarta noticia del día como término medio. ¿Indiferencia? ¿Resignación? ¿O tendrá algo que ver con esta actitud la impredicibilidad de los desastres naturales? La repercusión mediática que tuvo el huracán 'Katrina' demuestra que esto no es así. De todas formas, y por no dar más vueltas al asunto, me quedaré con lo que planteo en la última pregunta y recordaré algo sobre la Teoría de las catástrofes.

Por definición la “Teoría de las Catástrofes” de René Thom, considera a las catástrofes como puntos singulares en funciones complejas en espacios de n dimensiones, no pudiendo ser considerados por el cálculo diferencial al ser fenómenos discontínuos. Lo mismo ocurre con la “Teoría del Caos” (podemos considerar la teoría de las catástrofes como parte de ésta). En campos como la meteorología no es posible hacer predicciones exactas a largo plazo porque, al igual que ocurre en una mesa de billar, es sensible a cambios apenas perceptibles que se producen en condiciones iniciales.


Si un sistema está “en reposo” tiende a ocupar su estado ‘ideal’ de estabilidad. Si se le aplican fuerzas de cambio, el sistema intentará inicialmente absorber esas fuerzas, intentado recuperar su estado de máxima estabilidad. Si estas fuerzas son tan intensas que no pueden ser absorbidas, después de un “cambio catastrófico” se establecerá un nuevo estado estable. Como nos contaba Luis Racionero, “si una variable alcanza valores por encima de un límite sin respuesta del sistema, éste queda destruido: esto sería una catástrofe en el sentido normal del término, como al elevar la presión de una caldera más allá del límite permitido. Pero si al llevar una variable más allá de un límite el sistema no queda destruido, sino que puede saltar bruscamente a otro estado y continuar existiendo, entonces se llamará catástrofe, en el sentido de la teoría de las catástrofes, a este salto brutal que ha permitido al sistema subsistir cuando normalmente debería quedar destruido. La catástrofe es, por tanto, una maniobra de supervivencia de un sistema obligado a salir de su estado normal”

La teoría de Thom pretende por tanto, a partir de una serie de ecuaciones matemáticas, mostrar cómo un sistema ordenado en apariencia puede sufrir cambios 'catastróficos', llegando a obtener un orden de comprensión en el desorden de la discontinuidad. Con esta teoría se podría explicar no sólo fenómenos como los terremotos, sino otros como la aparición de la vida (morfogénesis) , infestaciones de plagas, la metamorfosis, comportamientos de estructuras arquitectónicas, bolsa de valores, el hundimiento de las civilizaciones, etcétera.


Thom acabó descubriendo que predecir sistemas complejos con muchas variables (más de 5) es prácticamente imposible. Así que lo único que podemos hacer para minimizar los daños en desastres como el de Birmania es hacer justamente lo que no se ha hecho: prevenir. Y las consecuencias de un desastre como este, aunque se produzca en el otro extremo del mundo, puede llegar a afectarnos directamente. Por de pronto, y sin considerar lo más importante, el drama humano, veremos cómo afecta este suceso al mercado del arroz en los próximos meses.



“La exactitud de mis descripciones se debe al hecho de que desde hace mucho tiempo tengo la costumbre de tomar muchas notas de libros, diarios y revistas científicas de todo tipo. Soy lector asiduo de publicaciones científicas y naturalmente estoy al corriente de todos los descubrimientos o inventos que se producen en todos los campos de la ciencia, astronomía, fisiología, meteorología, física o química".


Julio Verne, Strand Magazine , 1895