El derecho a leer. Hace unos meses expuse aquí un relato con el mismo título de Richard Stallman. Ahora copio aquí la ponencia completa que Carlos Sánchez Almeida presentó en 2004 en un acto de Creative Commons celebrado en la Universidad de Barcelona. Repito: "copio aquí". Y lo hago porque defiendo todo lo que podréis leer a continuación, la divulgación del saber sin restricciones. Recordemos que Creative Commons es una "organización no gubernamental sin ánimo de lucro que desarrolla planes para ayudar a reducir las barreras legales de la creatividad, por medio de nueva legislación y nuevas tecnologías". Merece la pena leer esta misiva a Hipatia, el último científico que trabajó en la Gran Biblioteca de Alejandría. Que nos sirva para evitar la otra "quema de Alejandría", ahora protagonizada por los partidarios de extirpar a golpe de Código Penal el derecho a leer. Por cierto, ¿hablará esto la película que Alejandro Amenábar tiene entre manos sobre la figura de Hipatia de Alejandría? Creo que no.


Carta a Hipatia

“Lo perdimos todo, pero por eso mismo apostamos por algo
que sólo te pueden arrebatar matándote: el conocimiento.”

Sari Nusseibeh

1.- A modo de prólogo: Cántico por Leibowitz

Este texto está dedicado a Manuel Hernández, un carmelita descalzo que, en los días que escribo, y según informa Ramón Lobo para El País, es el último español residente en Irak. Se ha quedado allí para defender la biblioteca de su convento, sin armas, de la única forma que se pueden defender las bibliotecas: ordenando, limpiando y clasificando sus libros. Con sus santos cojones –con perdón- y con una provisión de chorizo en la despensa. En la entrevista comenta con amargura que se pasa las tardes peleándose con Internet: “No consigo ver periódicos españoles; todos piden clave de acceso”. Entre ellos, aquel en el que se publica su entrevista, dado que el grupo mediático al que pertenece se ha empeñado en poner candados a la información, sea en Internet o a través de las señales de radiodifusión televisiva, mientras vende los libros de Saramago a veinte euros.

Un hombre solo, encerrado en su biblioteca, empeñado en salvar un montón de libros. Como tantos monjes anónimos a lo largo de la historia, como el hermano Francis de “Cántico por Leibowitz”, como tú, Hipatia.

2.- La nueva Alejandría

Cuando Ignasi Labastida, coordinador del proyecto de traducción de las licencias Creative Commons, me pidió que preparase un texto para la presentación, lo primero que pensé es que yo no era la persona adecuada. Y no sólo porque hay otras personas que en nuestro país han hecho mucho más que yo por la difusión del copyleft; sin ir más lejos, Pepe Cervera y Javier Candeira, que hoy nos acompañan en esta mesa, o mi compañero y amigo Javier Maestre, cuyos conocimientos de inglés jurídico le han permitido abordar un gran trabajo de traducción. Hay otra razón más importante, que me convierten en una persona “inadecuada”, y es que yo no creo ni en el copyright ni en el copyleft: en lo que de verdad creo es en la piratería.

No se me asusten: cuando hablo de piratería me estoy refiriendo a la libertad de copia total, sin restricciones. Al derecho de cita en su sentido más amplio, a los hombros de gigantes sobre los que se sentaba Newton, para ver más lejos que nadie hasta entonces. A lo que ha venido haciendo el ser humano desde el principio de los tiempos: compartir el conocimiento.

La cuestión es que no podía defraudar la inmerecida confianza que los organizadores de este acto habían depositado en mi, así que me vi en el brete de improvisar unas palabras para defender algo en lo que no creo. Algo tremendamente complicado para un abogado –no se rían, por favor-, casi tanto como lo sería improvisar sermones para un cura ateo. Como es lógico, dados mis antecedentes, decidí recurrir a la piratería.

Tratándose de copiar ideas, lo primero que me vino a la cabeza es un viejo texto de Carl Sagan, publicado en su monumental obra “Cosmos”, donde explicaba la historia de la Biblioteca de Alejandría, cómo registraban todos los barcos que llegaban a su puerto en busca de libros. También lo cuenta Simon Singh en “El enigma de Fermat”. Se confiscaban todos los libros que los barcos llevasen consigo, y pasaban a manos de los escribas. Éstos copiaban los volúmenes y donaban el original a la biblioteca mientras que al propietario podían ofrecerle con displicencia un duplicado de la obra. Gracias a este meticuloso servicio de reproducciones para los antiguos viajeros, los historiadores de hoy mantienen cierta esperanza de que una copia de algún gran texto perdido pueda aparecer en un desván de cualquier rincón del mundo. Eso es lo que ocurrió en 1906, cuando J.L. Heiberg descubrió en Constantinopla un manuscrito, el Método, que contenía algunos de los escritos originales de Arquímedes.

También cuenta Sagan que la última bibliotecaria de Alejandría fue Hipatia. Y pensando en hablar de ella y para ella, me vino a la cabeza el blog que bajo el título “Mails a Hipàtia”, mantiene Vicent Partal, director de Vilaweb, el primer periódico en catalán de Internet. Decidí consumar mi crimen, no sin antes pedirle respetuosamente permiso a Vicent para piratear su idea. Excusatio non petita, acusatio manifesta.

Este humilde texto es una carta a Hipatia. Quiero explicarle a la última bibliotecaria de Alejandría a dónde hemos llegado, desde aquel lejano día en que se quedó sola, defendiendo su biblioteca. Y quiero explicárselo porque ahora, igual que entonces, son perseguidos todos aquellos que se acercan a la fruta prohibida del árbol de la ciencia. Porque en estos tiempos confusos que nos ha tocado vivir, es cuando más cerca está de cumplirse el sueño de Hipatia: la unificación, en una sola biblioteca, de todo el patrimonio cultural de la humanidad.

Y porque también ahora, la nueva Alejandría corre peligro. En unos casos, mediante la censura, y en muchos más, utilizando la propiedad intelectual como mordaza.

Han pasado dos mil años, y la lucha no ha terminado. Ahora los inquisidores visten toga, y se llenan la boca de derechos de autor, asesinando a Hipatia con cada nueva demanda que presentan. Igual que aquellos fanáticos enfurecidos que arrancaron la piel de Hipatia, para después prender fuego a su biblioteca, siguiendo consignas del arzobispo Cirilo, después proclamado santo:

“un grave eclesiástico destos que gobiernan las casas de los príncipes; destos que, como no nacen príncipes, no aciertan a enseñar cómo lo han de ser los que lo son; destos que quieren que la grandeza de los grandes se mida con la estrecheza de sus ánimos; destos que queriendo mostrar a los que ellos gobiernan a ser limitados, les hacen ser miserables...”
Son palabras de Cervantes, la siguiente víctima de esta epístola. Hace escasas fechas, Miquel Vidal, webmaster de Barrapunto, y otra de las personas que dignificarían esta mesa con su presencia, me reprendía amablemente por sostener que la difusión del Quijote por Europa se debió en buena parte a la piratería de impresores sin escrúpulos. Sostenía Miquel, con razón, que no podía hablarse de piratería cuando no existían derechos de autor. Debíase mi yerro a la censura del licenciado Márquez Torres a la segunda parte del Quijote:

"muchos caballeros franceses, de los que vinieron acompañando al embajador, tan corteses como entendidos y amigos de buenas letras, se llegaron a mí y a otros capellanes del cardenal mi señor, deseosos de saber qué libros de ingenio andaban más validos; y, tocando acaso en éste que yo estaba censurando, apenas oyeron el nombre de Miguel de Cervantes, cuando se comenzaron a hacer lenguas, encareciendo la estimación en que, así en Francia como en los reinos sus confinantes, se tenían sus obras: la Galatea, que alguno dellos tiene casi de memoria la primera parte désta, y la novelas. Preguntáronme muy por menor su edad, su profesión, calidad y cantidad. Halléme obligado a decir que era viejo, soldado, hidalgo y pobre, a que uno respondió estas formales palabras: "Pues, ¿a tal hombre no le tiene España muy rico y sustentado del erario público?" Acudió otro de aquellos caballeros con este pensamiento y con mucha agudeza, y dijo: "Si necesidad le ha de obligar a escribir, plega a Dios que nunca tenga abundancia, para que con sus obras, siendo él pobre,haga rico a todo el mundo".

Viejo, soldado, hidalgo y pobre. Así murió Cervantes, pocos meses después de que se escribiesen esas palabras, mientras en toda Europa ya se conocía su obra. El autor que hiciera ricos a tantos y tantos impresores fue enterrado con la cara descubierta, siendo sufragado su sepelio con cargo a la beneficencia. Sea ésta la mayor, que no la última, paradoja de los derechos de autor, que sólo enriquecen a aquellos que los roban.

3.- Si la propiedad es un robo, los derechos de autor son un timo

Habré de confesarme de un nuevo pecado: a mi codicia le sumo la ignorancia. No hará ni dos años que descubrí las Creative Commons, de la mano del periodista, músico, y sin embargo amigo, Nacho Escolar, en cuyo blog Escolar.net aparecía un curioso símbolo gris con la leyenda “Some rights reserved”, algunos derechos reservados. Mofándome de él, quedé de lo más corrido, y mi penitencia no es otra que estar hoy aquí defendiendo la magna obra de Lorenzo Lessig, traducida a los idiomas de Cervantes y Ausiàs March.

Quien publica en Internet desde hace años, y conoce las reglas no escritas del medio, sabe que nada puede reclamar cuando le copian. Como mucho, y con buena voluntad, podría conseguirse el respeto por una de esas normas consuetudinarias: la etiqueta de la Red, por la cual aquel que cita a otro, debe informar al lector de la fuente original. Una regla vulnerada sistemáticamente por los medios convencionales que invadieron la Red en busca del Dorado, y que no contentos con haber intentado convertirla -fracasando- en un gran bazar, ahora quieren mutarla en campo de batallas judiciales.

A medio camino entre los mercaderes del copyright y los piratas, Lessig se me antojaba un iluso, un parvenu, alguien que no llegó a tiempo con la primera generación de ciberactivistas, y que en consecuencia tenía que buscar nuevas vías de negocio, abriéndose camino para buscar su nicho ecológico entre los dinosaurios de la Electronic Frontier Foundation.

Reconozco mi error, como tendrán que reconocerlo a medio plazo todos aquellos que aún desprecian el fenómeno weblog. Creative Commons, sea o no un negocio para Lessig, es una iniciativa imprescindible. Y lo es porque de ella depende la supervivencia del espíritu Internet.

A lo largo de los últimos años hemos visto ridiculeces de todo tipo. De entre todas, se llevan la palma las de aquellos leguleyos que planteaban acciones judiciales contra los enlaces de hipertexto, que son la esencia de la Red. Mercaderes que pretenden poner candados a la información, en nombre de la sacrosanta propiedad intelectual, al tiempo que imponen condiciones leoninas a sus creadores. Una especie que todavía tiene mucho poder en el mundo real, en la medida que los políticos profesionales les obedecen, redactando las leyes a su dictado. Pero también una especie que desconoce las reglas no escritas de la Red, con las que se han estrellado una y otra vez.

En este panorama, un mirlo blanco como Lessig es necesario. Y lo es porque ofrece un lenguaje inteligible a dos sectores hasta ahora irreconciliables: ofrece un texto jurídico que pueden entender tanto los que adoran la ley como los que, despreciándola, sólo creen en la etiqueta de la Red. Un texto que eleva la norma no escrita de Internet a rango de ley entre las partes. Las licencias Creative Commons conjugan el respeto a la autoría, el reconocimiento al creador original, con la posibilidad de que su obra se difunda entre el mayor público posible. Algo esencial para el nuevo tejido comunicacional que conforman los weblogs.

En pocos años no recordaremos cómo era posible pasarnos una mañana visitando sitios: pasarán a la historia los medios que no sindiquen sus contenidos mediante agregadores como Feedmania o Bloglines. En esa nueva Internet, Creative Commons será la ley. Y lo será porque de ello depende la supervivencia de Internet como la Nueva Alejandría, como gran tesoro del conocimiento humano.

Richard Stallman, en una de sus maravillosas metáforas, ha definido las patentes de software como un campo minado: cuesta muy poco sembrar los campos con ellas, y muchísimo trabajo eliminarlas. En el campo colectivo del conocimiento, cada señal de copyright es una mina contra la inteligencia, un atentado criminal al patrimonio cultural de la humanidad.

Sólo podremos reconstruir la Gran Biblioteca si mantenemos su integridad, y para ello hemos de volcar todo el conocimiento en la Red, de forma libre y gratuita. Y para conseguir ese objetivo, tenemos que vencer a los mercaderes de la cultura, desterrando de la Red a su areópago de leguleyos. Y en ese contexto de guerra total, Creative Commons es un arma de creación masiva.

4.- Si tiene copyright, no lo compres

La marca de los justos, frente a la que nada podrá hacer el ángel exterminador del copyright: eso es lo que representa Creative Commons para la nueva Internet. Un sello gris que informa al lector, diciéndole: lo que aquí encuentres pertenece a todos: su autor lo ha creado para que lo veas, para que lo copies, para que lo compartas, para que puedas crear tú también. Para que la galaxia de la creación común se multiplique como granos de arena. Para que las nuevas luminarias de la creación libre guíen la inteligencia humana, más allá de los agujeros negros del copyright.

Lawrence Lessig y Creative Commons han abierto una senda en el campo de minas, colgando en Internet un buscador de obras bajo licencia procomún, que permite encontrar todo tipo de creaciones intelectuales copyleft. No necesitamos a los grandes medios: en toda nuestra vida, no tendremos tiempo de leer todo aquello que ya es patrimonio común.

Cuando empresas como Disney, -que como ha denunciado Lessig, deben buena parte de sus títulos al reciclado de obras que ya estaban en el dominio público- consiguen que los partidos políticos amplíen el plazo de copyright hasta los 95 años; cuando los dos partidos políticos mayoritarios en España redactan un Código Penal a la medida de los grandes editores, la apuesta por el copyleft se convierte en militancia.

Normas como la Ley Orgánica 15/2003, que criminaliza la simple difusión de información, cuando ésta perjudique a los titulares de los derechos de autor, nos obligan a tomar partido. Ante la represión, sólo cabe la revuelta; y la revuelta, hoy, es renegar del copyright. Si no tiene un sello gris que permita difundir libremente la cultura, si no es copyleft, no lo compres. No lo leas, no lo escuches, no lo copies. No interesa.

Lo confieso, soy un sectario: me han obligado a serlo aquellos que me amenazan con cárcel mientras se llenan la boca de derechos de autor. Y por ello propongo desde aquí tomar partido: o con la cultura, o con el copyright. Como si fuese una consigna revolucionaria: si tiene copyright, no lo compres.

Que se guarden sus textos, sus canciones, sus películas. Si ensucian su obra con la rúbrica “Todos los derechos reservados”, la enterrarán para siempre.

5.- "Quant el preu, tan mòdic es, que penso no cobrar res"

A raíz de la caída de Málaga durante la Guerra Civil, el poeta León Felipe escribió un poema titulado “La insignia”. En su preámbulo escribió la más bella definición del copyleft que he podido encontrar:

“Este poema se inició a raíz de la caída de Málaga y adquirió esta expresión después de la caída de Bilbao. Así como va aquí es la última variante, la más estructurada, la que prefiere y suscribe el autor. Y anula todas las demás anteriores que ha publicado la prensa. No se dice esto por razones ni intereses editoriales. Aquí no hay Copyright. Se han impreso quinientos ejemplares para tirarlos al aire de Valencia y que los multiplique el viento.“
El copyright restrictivo es un inmenso cementerio de libros, condenados a la podredumbre por miserables que jamás los leerán. A sus turbios manejos políticos, como destapa Lessig en Free Culture, les debemos, por poner un ejemplo, que la Edad de Oro de la Ciencia Ficción siga en manos de editores mediocres. Obras maravillosas, que deberían haber pasado hace mucho tiempo al dominio público, duermen en el limbo del olvido.

Internet es una revolución, que nos sitúa en una encrucijada de importancia capital. De lo que ahora hagamos, tendremos que rendir cuentas ante nuestros descendientes. Cuando quieren arrebatarnos el campo común de la cultura, nuestro creative commons, nuestro procomún creativo, “el nostre empriu creatiu”, no caben medias tintas. Poder encender el ordenador y leer, escuchar, visualizar el patrimonio cultural que nos ha hecho humanos, no puede, ni debe, ser una batalla judicial. Ha de ser una prioridad política, porque es una necesidad histórica.

Sentado sobre hombros de gigantes, y no por ello menos miope, este texto que hoy firmo no tiene importancia, es otro grano de arena, una lágrima en la lluvia. Todo cuanto hay en él se lo debo a otras personas, muchas de las cuales han muerto; afortunadamente, también hay muchas que hoy me honran con su amistad. Todos me han enseñado algo, y por ello este texto no puede tener copyright: sería una apropiación indebida. Es para ti, Hipatia, y para cuantos quieran leerlo, copiarlo, reutilizarlo, e incluso olvidarlo, como la tierra que un día me cubra olvidará a su autor. Renunciando a cualquier derecho, para mí y para mis herederos, lo dejo sembrado en el campo común.

Y si ha de dar algún fruto, que lo multiplique el viento.

Barcelona, 1 de octubre de 2004.





Una fotografía maravillosa. La Tierra sin fronteras, vista desde la Luna, tomada el 24 de diciembre de 1968 por William Anders, astronauta de la misión Apolo 8. Es la primera foto en color de la Tierra desde la Luna. Esta imagen cambió la percepción de mucha gente sobre dónde estamos y qué somos.


http://en.wikipedia.org/wiki/Earthrise

Curioseando esta mañana por la red me encuentro con esta noticia:

"Un estudio realizado por la Universidad de Navarra, en colaboración con la Universidad de Las Palmas de Gran Canaria y la Harvard School of Public Health (EE. UU.) determina que el riesgo de padecer depresión aumenta en términos relativos un 41% en los fumadores, frente a quienes no lo son".



Asimismo, en el informe, disponible en formato pdf en la web de la Universidad de Navarra, se señala que:


- Esta asociación se debería a una predisposición genética y/o factores ambientales que aumentan la probabilidad de mantener el hábito y sufrir un trastorno depresivo de manera independiente. Por ello la relación entre el tabaco y la depresión no sería una relación causal, sino que estaría relacionada con ciertos factores familiares y/o de estilo de vida que pueden independientemente tanto inducir al sujeto a dejar de fumar como hacerle menos susceptible a presentar una depresión.


- Los individuos que han dejado el tabaco hace más de una década tienen menos posibilidades de desarrollar depresión que quienes nunca lo han consumido. De hecho, los exfumadores que mantienen esta situación continuadamente en el tiempo serían personas que podrían considerarse más motivadas y concienciadas respecto a su estado de salud. Es por tanto lógico que entre ellos haya una proporción superior de sujetos con mayor fuerza de voluntad y autocontrol.


- El análisis de riesgos apuntan hacia una mayor probabilidad de desarrollar depresión en fumadores de hábitos más duradero y de mayor intensidad. A medida que se incrementa la intensidad del hábito tabáquico disminuye el nivel de actividad física durante el tiempo libre.


Como se dice en el informe, una de las fortalezas de este estudio es el carácter longitudinal del análisis, 8.556 participantes con seguimiento a 6 años.



Visto: Noticias Universidad de Navarra
Las universidades de Exeter y Oxford han presentado un estudio que defiende que la dieta que siguen las madres en el momento de la concepción de sus bebés podría ser fundamental para condicionar el sexo de éstos. Así, muchas calorías y desayunos regulares propiciarían engendrar hijos varones. El promedio de ingesta calórica para las mujeres que habían tenido hijos fue de 2413 por día, en comparación con 2283 calorías diarias para las mujeres que habían tenido niñas. Según esto, las dietas actuales bajas en calorías serían las causantes del descenso del nacimiento de niños en países desarrollados.

Visto: BBC News, High-calorie diet liked to boys
"Obtener información de internet es como intentar beber agua de una boca de incendios"

Mitchell Kapor, Diseñador de Lotus
1-2-3

23 de Abril, Día del Libro


La obra maestra de Gustave Flaubert, Madame Bovary, una historia de amor brutal y realista que trataba sobre el adulterio, fue condenada como pornografía cuando se publicó por entregas en un periódico en 1856, y Flaubert fue acusado de ofender la moral pública y la religión. La corte censuró su libro, pero absolvió a su autor. Aunque la novela acabó vendiéndose a miles, Flaubert dijo que deseaba tener bastante dinero como para comprar cada ejemplar, “arrojarlos todos al fuego y no volver a oír hablar del libro jamás”.

Emily Dickinson, cuya poesía emociona ahora a millones de personas, dio vuelo a su imaginación en lo concerniente a la Tierra, el firmamento y el mismo cielo. Pero sólo abandonó Massachussets, su Estado natal, para visitar a su padre en Washington, donde era diputado. Se convirtió en una auténtica reclusa, que no permanecía en la misma habitación con sus visitas, sino que hablaba con ellos desde una habitación vecina.

Aunque no estaba ciego, Aldous Huxley aprendió braille para poder dar descanso a sus ojos, sin tener que renunciar a la lectura, de la que tanto disfrutaba. Una de las compensaciones, decía Huxley, era el placer de leer en la cama en la oscuridad, con el libro y las manos cómodamente bajo los cobertores.

No se preocupó mucho por sus estudios, y en realidad jamás terminó la enseñanza secundaria. Como pasaba más tiempo leyendo y chismorreando con sus amigos que dedicado a su trabajo, perdió su puesto de administrador de correos de la comunidad. En 1949 se le otorgó el Premio Nobel de Literatura.. era William Faulkner.

El gran escritor satírico francés Voltaire contribuyó con un enorme servicio a la ciencia. Hizo que una de sus amantes escribiera una traducción al francés de la obra maestra de Newton Principia Mathemática, y luego él mismo escribió un comentario. La gracia de lo escrito por Voltaire ayudó a popularizar en toda Francia los conceptos de Newton.

"Lo siento, señor Kipling, pero usted simplemente no sabe emplear el lenguaje inglés. Este no es un jardín de infancia para escritores aficionados”. Con estas proféticas palabras, Rudyard Kipling, que ya había escrito entonces uno de los mejores relatos en la historia de la literatura, El hombre que pudo reinar, fue despedido de su empleo de reportero por el Examiner de San Francisco.

Walt Whitman fue despedido de su empleo en la oficina india del Departamento del Interior cuando el secretario leyó un fragmento de Hojas de Hierba de Whitman, y la consideró “poesía perniciosa”.

Los historiadores han relatado la admirable historia de Abdul Kassem Ismael (938-995), el sabio gran visir de Persia, y de su biblioteca de 117.000 volúmenes. En sus muchos viajes como guerrero y estadista, jamás se apartó de sus amados libros. Estos eran transportados por 400 camellos, entrenados para caminar en fila, de manera que los libros que llevaban sobre sus lomos se mantuvieran en orden alfabético. Los camellos bibliotecarios ponían inmediatamente en manos de su amo cualquier libro que éste pidiera. Debido a su trato cordial, Abdul Kassem Ismael fue apodado Saheb, el camarada.

Herman Melville no destacó como figura literaria hasta mucho después de su muerte, en 1891. Se había desilusionado por el fracaso comercial de Moby Dick (1851) y otras novelas, que renunció a la pluma y se convirtió en un oscuro empleado en la administración de aduanas de Nueva York. Su Billy Budd ni siquera fue publicado antes de 1924.

Después de los primeros episodios de Las confesiones del caballero de industria Félix Krull, el novelista Thomas Mann interrumpió la obra, la publicó como relato corto y no volvió a ella hasta 32 años después. Cuando reanudó el trabajo, exactamente donde lo había dejado, no alteró ni una sola palabra de los fragmentos anteriores, y la novela resultante quedó tan equilibrada como todas sus otras obras.

Sir Walter Scott fue un escritor muy prolífico, que obtuvo con sus obras fama y éxito. Por desgracia, invirtió casi toda su recién ganada riqueza en empresas editoriales que fracasaron con la depresión de 1826. Scott contrajo deudas por la estremecedora cantidad de 130.000 libras esterlinas, y dedicó el resto de su vida a escribir para pagarlas. Con el paso del tiempo murieron su esposa, su hijo y su nieto, y él sufrió varios ataques cardíacos; pero hasta el último acreedor fue pagado totalmente.

Lord Byron, el moreno y hermoso poeta romántico inglés, nació con un pie deforme, respecto al cual se ha escrito mucho. Pero ¿era el pie derecho o el izquierdo? Nadie está seguro; la información relativa al defecto físico es muy confusa.


Inducción es el razonamiento por el que pasamos de los casos particulares a la ley general.

Esta es una anécdota exagerada:

Para congraciarse con los españoles, las escuadras francesas tenían la orden de acomodarse en cuanto pudiesen a las costumbres del país. Un buen día llegó una escuadra francesa a Cartagena. El comandante envió a un oficial para que se presentase al gobernador y para que, de paso, observase si había en el traje de los españoles alguna particularidad que se pudiese imitar. Como sería un caluroso mediodía de julio, el muelle estaba prácticamente desierto, a excepción hecha de un religioso que llevaba anteojos y de un anciano caballero que también los llevaba. De este hecho el joven oficial sacó la conclusión de que todos los españoles, sin distinción de sexo, edad o clase llevaban anteojos, por lo que de vuelta al barco así se lo hizo saber a su comandante. La casualidad quiso que llevasen a bordo varias docenas de anteojos, lo que permitió que cada oficial bajase a tierra con un par sobre sus narices.

La noticia de la llegada de la escuadra había llegado ya a la población, que se había congregado multitudinariamente en el muelle para recibir a los franceses. Cuál no sería su sorpresa cuando vieron a todos aquellos oficiales provistos de anteojos. Todo empezó con unas risas, siguió con unas carcajadas y terminó en una auténtica batalla campal entre unos soldados españoles que allí había y los marineros franceses.

De 'Cartas Marruecas' - José Cadalso





9550 años. Esa es la edad de este abeto falso (Pícea) descubierto en Dalarna, Suecia. Su longevidad se explica por su doble capacidad para clonarse a sí mismo, de modo que de las reservas de la raíz nacen nuevos tallos y tronco, y para adaptarse a los cambios climáticos, evolucionando de árbol a arbusto encogido sobre sí mismo.

Espero que no hagan fogatas en su tronco

Visto: sciencedaily.com
Estimado daviccy

Veo que te ha llamado la atención la "paradoja del condenado". Como sabrás las soluciones las puedes encontrar en internet, pero me alegro que en vez de limitarte a buscarlo te lo tomes como lo que es, un acertijo.

Te contaré la historia del Diablo de la Botella, de Robert Louis Stevenson, que podemos relacionar con la anterior.

Había una vez un genio encerrado en una botella que cumplía todos los deseos de amor, dinero y poder. Esta sorprendente botella puede comprarse al precio que uno mismo crea oportuno estipular. La única pega es que cuando la botella ha dejado de sernos útil hay que venderla a un precio inferior al que se ha pagado. Si no se vende a un precio inferior, lo perdemos todo y sufrimos la condenación eterna en el infierno.

Y ahora te pregunto yo: ¿Cuánto pagarías por una botella así?

Está claro que no la comprarás por 1 céntimo, pues entonces no podrías venderla a un precio inferior. Tampoco la comprarás por 2 céntimos, porque nadie querrá comprarla luego por 1 céntimo por el mismo motivo (yo por lo menos no te la compraría si no la puedo vender). Tampoco podemos dar 3 céntimos por ella, pues la persona a la que tendremos que vendérsela por 2 céntimos no la podrá vender por 1. El mismo razonamiento podemos aplicarlo a 4 céntimos, 5, 6, 7, etc.

Por inducción matemática se demuestra que no deberíamos comprar la botella por ninguna cantidad. Pero estoy seguro que sí la comprarías por alguna cantidad, ¿verdad? .. Entonces, ¿en qué punto se vuelve convincente el razonamiento que desaconseja comprarla?

Un saludo
Luis Sancho responde en el diario ADN: "Soy un científico y escritor español del campo de la ciencia de sistemas. Investigo, doy conferencias internacionales y publico libros en el campo del tiempo cíclico y la cosmología, modelando el Universo como un sistema evolutivo de energía e información"

Mientras que Mr. Wagner declara para el NYT: "Mr. Sancho vive en España, probablemente en Barcelona"

¿Probablemente en Barcelona?


Luis Sancho rechaza preguntas personales declarando a ADN que "no deberían interesar a sus lectores"

Y me pregunto yo: ¿No deberíamos interesarnos por su currículum cuando usted y Mr. Wagner acaban de poner una denuncia en un tribunal de Hawai contra el CERN, el Gobierno de los EEUU, y otras dos instituciones, por la próxima puesta en marcha en Ginebra del LHC (Gran Colisionador de Hadrones) ya que existe, según sus afirmaciones, un 75% de probabilidades de extinguir la Tierra ?

Según
su teoría, nos exponemos a dos riesgos fundamentales: cuando el LHC entre en funcionamiento -se prevé que en mayo de 2008-, podría crear un agujero negro que literalmente se tragará al planeta y podría originar una 'materia extraña' que convertiría la tierra en una estrella de neutrones sin vida tal y como la conocemos.



"La destrucción del medio ambiente podría imaginarse como una especie de Pirámide de Ponzi donde los primeros 'inversores' perciben beneficios y donde los últimos lo pierden todo. Sin embargo, los tipos de interés 'idóneos' no son fáciles de determinar y varían según los casos. No es que debamos valorar el aquí y el ahora, pero como habitantes de una aldea global cuyas acciones pueden tener repercusiones durante mucho tiempo necesitamos una Comisión de Capitales Pasivos Universales que contribuya a la determinación de tipos de interés más racionales, para que no se nos 'ponzifique'..".

John Allen Paulos
Un juez de sinceridad y honestidad reconocida, pronuncia su fallo ante un condenado:

"Una mañana de este mes serás ejecutado, pero no lo sabrás hasta esa misma mañana, de modo que cada noche te acostarás con la duda, que presiento terrible, de si esa será tu última de vida".



En ese momento el reo capta una contradicción fundamental. Si el mes tiene 30 días, es evidente que no podrá ser jamás ajusticiado el día 30, ya que el 29 por la noche tendría la certeza de que la mañana siguiente habría de morir, lo que se contrapone con los propios términos de la sentencia. Esto es irrefutable. De modo que el día 30 queda absolutamente eliminado como posible. Entender esto cabalmente es, ya, vislumbrar la paradoja. Descartado el treinta, el condenado arguye:

"El 30 está vedado para el verdugo, porque violaría la letra y el espíritu del fallo condenatorio -el 29 por la noche ya no tendría yo duda alguna-, así que el último día posible es el 29. Pero entonces, el día 28 por la noche tendré la certeza de que por la mañana seré ejecutado, lo que también contradice la sentencia. Deberé descartar igualmente el 29".

Si seguimos repitiendo el razonamiento para el resto de los días, el prisionero concluye triunfalmente que la condena es de ejecución imposible, y comienza a dormir aliviado, aguardando que transcurra el mes para pedir su libertad.

Sin embargo, sorpresa, un día cualquiera -digamos el 13 del mes- el verdugo, con el hacha afilada en la mano, despierta al reo... La sentencia se cumplió literalmente.

El planteo paradójico nos lleva a esta pregunta: ¿dónde falló el razonamiento del prisionero?

A medida que una discusión en Internet se alarga, la probabilidad de que aparezca una comparación en la que se mencione a Hitler o a los nazis tiende a uno
Esta mañana me he despertado con una postal de amor. Veréis. Al abrir el correo electrónico, como todos los días nada más levantarme, me encuentro para mi sorpresa con el siguiente mensaje: “Te espera una postal”. Su remitente: un servicio llamado “Ciber Amor”. Como entenderéis en ese momento se me dilataron la pupilas y una sonrisa tonta comenzó a dejarse ver en mi somnoliento rostro. Abrí el correo sin pensarlo dos veces, mientras cantaba como Doris Day: “Qué será, será.. Whatever will be, will be ..¿Sería la señorita fulana de tal, que me dijo que ya me llamaría? ¿O a lo mejor la señorita mengana de tal, que por fin ha decidido atender a mis requiebros? Tiene que ser ella. Segurísimo.

Lo primero que observo nada más abrirlo es la hora de envío: las 4:02. Extraño, pero posible. Seguro que esta noche padeció de insomnio de tanto pensar en mí. Sigo observando el correo. Lo siguiente en lo que me fijo es en la dirección del remitente: e.cards@gusanito.com . ¿Gusanito? Curioso nombre. Un tanto infantil diría. Incluso ridículo. Pero ya sabemos como son estas cosas. Sigo observando, y leo:

Alguien escogió una tarjeta de nuestro sitio especialmente para ti”.

Alguien. Y especialmente..

Y después dice esto: “Para verla, haz click en el siguiente enlace y descarga la postal”, junto a un enlace del tipo

http://gusanito.com/tarjetas/842....blablabla....1/gusanito

(por supuesto el enlace es falso)

¿Y ahora qué es lo siguiente? Pues pulsar el enlace. Pero esto ya no suena tan bien. Esto tiene trampa, seguro. Rápidamente rezamos a San Google para que se haga la luz. Y encontramos lo siguiente:

"Se están distribuyendo por correo electrónico mensajes falsos que pretenden engañar a usuarios incautos para apoderarse de sus cuentas de correo en Gmail, el servicio gratuito de Google. Se trata de un scam que utiliza técnicas de phishing. Un SCAM es un engaño con intención de estafa o fraude, que mezcla el correo no solicitado, SPAM, con un HOAX (bulo o broma). PHISHING es la técnica utilizada para obtener información confidencial mediante la suplantación de una persona o institución legítima (generalmente por medio de un "scam", mensaje electrónico fraudulento, o falsificación de página web).

El ejemplo enviado, se trata de un mensaje con una supuesta tarjeta de felicitación que simula provenir de "Gusanito.com" (un servicio de envío de tarjetas)".

Cabrones. Así que esto es lo que llaman "el virus del amor"... Si ya decía yo.

En esos momentos recordé una anécdota de mis años de estudiante. Por entonces la escuela de informática estaba al lado de la Facultad de Medicina. Un día al pasar por allí, un compañero comentó: “¿Te has fijado? Esta gente estudia para curar a los demás y salvar vidas. Nosotros estudiamos para acabar desarrollando virus". Y tenía toda la razón


No soy muy partidario de poner vídeos en un blog, pero.. ¡qué carajo! Un día es un día.

El gran Enjunto Mojamuto en el peor día de su vida






Tributo de Shane Willis a "Manos dibujando" de MC Escher


Visto en: BoingBoing
Diagrama de conexiones neuronales del córtex frontal del cerebro del mono, que une el sistema de toma de decisiones con el sistema sensorial, límbico y motor.




(pulsa la imagen para ampliar)


Visto en: PLoS Computacional Biology





Música y Personalidad





Música y Drogas


Estudio realizado a 200 estudiantes norteamericanos donde se relacionan los diferentes gustos musicales con los rasgos de personalidad y el consumo de drogas --
Our stereotypes about music

Santa Wikipedia nos dice de los estereotipos: "
imagen mental muy simplificada y con pocos detalles acerca de un grupo de gente que comparte ciertas cualidades características (o estereotípicas) y habilidades. El término se usa a menudo en un sentido negativo, considerándose que los estereotipos son creencias ilógicas que sólo se pueden cambiar mediante la educación " Dicho queda.

Este verano junto al encendido del LHC (el acelerador de partículas más poderoso del mundo), también nacerá The Grid, la revolucionaria red de transmisión de datos que almacenará la información que el acelerador producirá. Esta red podría acabar sustituyendo la actual internet, como afirma el director del proyecto 'grid' : "esta nueva tecnología podría hacer de internet algo tan rápido que haría innecesario el uso de computadoras domésticas para almacenar información, ya que se podría confiar esta tarea a la propia red". Sólo quedaros con el siguiente dato: la velocidad de transmisión de datos sería 10.000 veces superior a la actual...

Adjunto imagen representativa de la cara que se me quedó al leer la noticia...




Una antigua doctrina afirmaba que el modelo para la creación del universo estaba basado en el uso de las proporciones musicales. Según esta creencia, los cuerpos celestes producirían sonidos que al combinarse formarían la llamada Música de las Esferas.

Mike Oldfield trae esta teoría a la actualidad en su última obra: Music of the Spheres. Un álbum de corte clásico que presentó hace un mes en el museo Guggemheim de Bilbao acompañado por la Orquesta Sinfónica de Euskadi y la Coral de Bilbao. Este "experimento acústico" a mi entender no llega a la altura de sus 'Opus' (Tubular Bells, Hergest Ridge, Ommadawn e Incantations), pero creo que es lo mejor que el artista de Reading ha publicado en 15 años.

Music of the spheres es uno de esos trabajos que uno necesita algo de tiempo para digerir su estructura, que podemos comparar a una banda sonora cinematográfica, repleta de momentos deliciosos que no dejan indiferente.



Y a ver si alguien me dice a qué obra del propio Oldfield suena su obertura, Harbinger.. (¿será esto lo que llaman ' el eterno retorno'?)


El otro día me tropecé con esta interesante fórmula:

L = (M x F2) / (T x D)1/2

Donde..

L = Longitud de una necrológica

M = Méritos del difunto

F = Fama (suele tener poco que ver con los méritos, ahí están los de Gran Hermano)

T = Tiempo transcurrido entre los dos factores anteriores y el fallecimiento

D = Cantidad de muertes “importantes” de ese mismo día

Esta fórmula vendría a establecer la relación entre la longitud de la necrológica en un periódico y el resto de factores considerados.


Todo esto da que pensar...




(Pulsa en la imagen para ampliar)


Si los modelos matemáticos funcionan, es mejor no poner esperanzas en el papel de España en la próxima Eurocopa. Los pronósticos de UBS, que ya acertaron con el triunfo de Italia en el último Mundial, aseguran que el equipo de Luis Aragonés volverá a caer en cuartos de final.


La previsión realizada por UBS está basada en modelos matemáticos similares a los que la empresa de servicios financieros suiza utiliza, por ejemplo, para sus estudios sobre la evolución de los tipos de interés a diez años. Pero, en vez de emplear variables como la inflación, el precio del petróleo, la producción industrial, el crecimiento de la masa monetaria o los mercados de renta variable, los datos que se contabilizan tienen que ver con las veces que cada equipo se ha clasificado para semifinales, con enfrentamientos anteriores, con factores como la ventaja de campo o con la posición de cada selección en los rankings FIFA o ELO (una clasificación similar a la FIFA, pero que, entre otras cosas, da más importancia a los partidos oficiales frente a los amistosos o a la categoría de cada enfrentamiento).
Este modelo matemático ya fue utilizado por UBS para sus pronósticos sobre el pasado Mundial de Alemania. Y, en ese caso, acertaron con el ganador, Italia (que no partía entre los grandes favoritos para el título).


En esta ocasión, el modelo predice que la sorpresa para el campeón en Austria y Suiza será aún mayor. Por muy poca diferencia, UBS asegura que el vencedor será la República Checa, que se impondrá a Italia en la final. La probabilidad de que los checos ganen la gran final será del 51%, frente al 49% de los italianos.



Pero éste no es el único resultado sorprendente que se extrae de este modelo matemático. A cualquier ciudadano suizo que se le diga que llegarán hasta semifinales en su propio campeonato dará botes de alegría. Sobre todo si se tiene en cuenta que alcanzará la antesala de la final después de haber derrotado a Alemania en cuartos de final. La explicación es que históricamente se ha demostrado que el factor de jugar en casa tiene una gran incidencia. Con la excepción de Bélgica en el año 2000, todos los países organizadores han conseguido pasar al menos la primera ronda. Y también se le otorga algún poder explicativo a la proximidad geográfica de un país respecto al país anfitrión: más de la mitad de todas las ediciones de la Eurocopa fueron ganadas por vecinos cercanos del organizador del campeonato.


Donde no habrá ninguna sorpresa es en el papel de España, que, según UBS, conseguirá lo habitual: lograr una clasificación desahogada para la segunda ronda (es, de todos los equipos de la Eurocopa, la que goza de un porcentaje mayor de posibilidades de pasar en la primera fase, el 75%) y volverá a fracasar en cuartos. En esta ocasión, frente a Holanda, por un estrecho margen (los holandeses tendrán un 57% de posibilidades de llegar a semifinales, frente al 43% de los futbolistas de Luis Aragonés).


Sin embargo, no todo está perdido, y la última Eurocopa es un buen ejemplo de ello. El equipo que se impuso, Grecia, nunca hubiera aparecido en el modelo utilizado por UBS, cuyo estudio califica el triunfo griego de "pura casualidad". Esperemos que este verano las matemáticas vuelvan a equivocarse.

Visto en: expansion.com