Post especialmente dedicado a mis amigos cocinitas, para que no pierdan la afición y no se olviden de invitarme a degustar sus platos.


Cada día está más de moda lo que se ha venido a llamar “la gastronomía molecular”, una combinación entre arte culinario y ciencia química que investiga las distintas transformaciones culinarias, desde cómo conseguir que suba un suflé a cómo hacer para que no se estropee la mayonesa y volver a ligarla si se corta. Para los degustadores de la buena mesa parece casi hablar de pecado cuando se menciona la física, la química o la ciencia de la cocina. Y sin embargo, la ciencia en la cocina (como en casi cualquier otra disciplina que se precie) puede aportar un gran número de indicaciones para ofrecer una mayor originalidad, y a la vez entender los procesos físico-químicos que intervienen en un buen plato.


Es la gastronomía molecular una nueva disciplina creada por el físico-químico Hervé This, que trabaja en colaboración con el chef Pierre Gagnaire. En España tenemos abanderados de esta disciplina como el chef Ferran Adrià o Jose Andrés.


Todo acto culinario es química” – afirma Pierre Gagnaire. Un ejemplo es el llamado “huevo Hervé This” , un plato en el que el huevo no es pasado por agua, ni tibio, ni frito, y sin embargo conscientes de las propiedades físico-químicas de las proteínas presentes en la yema, This ideó un forma de cocinarlo que permite moldear la yema como si fuera arcilla.


Desde hace dos siglos la ciencia de los alimentos ha experimentado un gran desarrollo, que sin embargo no es hasta ahora que se ha extendido hasta la cocina doméstica o de restaurante, y las cocineras y cocineros seguían usando materiales inadecuados o propagando ideas falsas o por lo menos dudosas. Por ejemplo, en Francia se cree que las mujeres con la regla hacen que se corte la mayonesa, o que la luna llena tiene este mismo efecto. Por eso un químico en la cocina no solo sabe de las propiedades moleculares de los alimentos, sino que también derriba estas leyendas que rodean a su preparación.


Está claro que debemos aprovechar las distintas propiedades de los procesos culinarios, investigando el estado de extracciones, cocciones, separaciones, emulsiones o suspensiones que se dan al cocinar. Y los estudios moleculares nos permiten adentrarnos en el comportamiento de hidratos de carbono, lípidos, aminoácidos y proteínas que componen los alimentos.


A modo de conclusión presento una receta para el Pato Asado digna de un experto en gastronomía molecular:


La carne asada tiene más sabor que la cocida porque las reacciones de Maillard crean la costra de las carnes asadas (proceso de caramelización de los alimentos al asarlos) . Por otra parte, cuando se cocina la carne en un horno de microondas, se calienta rápida y uniformemente a 100ºC, temperatura a la que permanece mientras que conserve agua. Una aplicación de ambos elementales conocimientos científicos podría servir para preparar sencilla y rápidamente un buen pato asado a la naranja Cointreau.


Las piezas del pato se ponen a la parrilla o se fríen para tostarlas. A continuación, con una jeringuilla hipodérmica, se les inyecta licor Cointreau, que posee mucha agua por lo que absorberá bien las radiaciones del microondas. Se introducen las porciones del pato así tratadas en el horno microondas para cocinarlas por dentro, lo que necesita muy pocos minutos. Con ello, la carne se cuece desde su interior en un medio con gusto a naranja, mientras que está dorado por fuera, constituyendo así una versión moderna y científica del engorroso procedimiento tradicional de preparación del pato a la naranja.

Visto en : http://www.electronicafacil.net/
http://www.neo.uol.com.ar


Con motivo del estreno mundial de "The Simpsons Movie", la prestigiosa revista científica "Nature" ha entrevistado esta semana al productor ejecutivo de la película, Al Jean, y ha seleccionado los diez momentos "más científicos" de la serie televisiva protagonizada por Homer, Marge, Bart, Lisa y Maggie Simpson.

Como en otros asuntos, cuando "Los Simpsons" analizan una cuestión científica tratan de "mostrar las dos partes" para "permitir a los telespectadores formarse su propia opinión", explicó a "Nature" Jean, que también es el guionista jefe de la serie.

Y para ello cuentan con un equipo de guionistas con una amplia formación científica, capaces de aderezar el programa con chistes sobre matemáticas o física.

Entre los momentos "más científicos de la serie", la revista destaca uno de los episodios especiales emitidos por Halloween, en el que el Premio Nobel de Química Dudley Herschbach entrega un Nobel al Profesor Frink, el científico excéntrico de Springfield, el pueblo ficticio donde vive la familia Simpsons. Su mérito: devolver a la vida a su padre muerto.


O cuando Lisa, aburrida por la falta de estudios, construye una máquina de movimiento continuo. La idea no agrada a Homer, que le advierte: "Lisa, en esta casa nosotros obedecemos las leyes de la termodinámica". Efectivamente, el problema con esas máquinas consiste en que violan el primer principio de la termodinámica, o de conservación de la energía, según el cual la energía no puede crearse de la nada.

Personalmente destaco el capítulo en el que Homer se pierde en la tercera dimensión (no en la cuarta: en la tercera; él es un dibujo de dos dimensiones). Este mundo aparece representado con una retícula tridimensional recorrida por impulsos luminosos y poblado por fórmulas matemáticas. Entre ellas puede verse la fórmula de Euler: eip = -1. Esta fórmula reúne tres de los números más importantes de la matemática: e, base de los logaritmos naturales; i, número imaginario igual a la raíz cuadrada de menos uno; y p, relación entre la longitud de una circunferencia y su diámetro.

En ese episodio se ve una ecuación extraña: 178212 + 184112 = 192212. De ser cierta, esta ecuación violaría el último teorema de Fermat, que dice que las fórmulas de la forma an+bn=cn no tienen solución en los números enteros cuando “n” es mayor que 2. La validez de este teorema fue demostrada en 1997, tres siglos después de ser enunciado.






Ese interés por las cuestiones científicas se mantiene en la película.

"La crisis que precipita el argumento es medioambiental. Lisa está intentando advertir al pueblo sobre ello y da una conferencia titulada 'Una verdad molesta'", explica Jean en la entrevista.


El productor destaca como Lisa, pese a tener sólo ocho años de edad, es a menudo "la voz de los guionistas" y muchos miembros del equipo se identifican con ella. "Pero también es caracterizada como un personaje socialmente impopular y que no siempre se la escucha", añade.


Jean recuerda cómo tanto el público como él mismo estuvieron "encantados" con la aparición en la serie de Stephen Hawking, el científico que ha profundizado en el conocimiento sobre el origen del universo y la existencia de los agujeros negros. Destaca, no obstante, cómo "una broma que refleja la actitud de los ciudadanos hacia la ciencia es cuando (el prestigioso científico) aparece frente a los habitantes de Springfield y les dice lo que deberían hacer. Y Homer dice: 'Sí, Larry Flynt tiene razón".





Si conocemos los antecedentes de sus libretistas, no sorprende que en Los Simpsons abunden los guiños científicos.

  • David Cohen, guionista de la serie entre 1994 y 1999, tiene un título en Física de la Universidad de Harvard.
  • J. Stewart Burns se graduó en matemática en Harvard con una tesis sobre estructura de grupos. Tiene otro título por la universidad de Berkeley. Trabajó en Futurama hasta 2002 y luego pasó a Los Simpsons.
  • Ken Keeler tiene un doctorado en matemática aplicada de la universidad de Harvard. Fue guionista de Los Simpsons entre 1994 y 1998.

Los grandes científicos vienen en dos variedades, que Isaiah Berlín, citando a Arquíloco, un poeta griego del siglo VII a.C., llamó zorros y erizos. Los zorros conocen muchos trucos, los erizos solamente uno. Los zorros se interesan por todo y se mueven con suma facilidad de un problema a otro. Los erizos se interesan sólo en los pocos problemas que consideran fundamentales y se dedican a ellos durante años o décadas. Los erizos realizan la mayoría de los grandes descubrimientos, mientras que los zorros llevan a cabo la mayoría de los pequeños descubrimientos. La ciencia, para desarrollarse en plenitud, necesita tanto de los erizos como de los zorros, los erizos para cavar profundamente en la naturaleza de las cosas, los zorros para explorar los complicados detalles de nuestro maravilloso universo. Albert Einstein era un erizo, Richard Feynman un zorro - F.J. Donson

Hablemos de uno de mis héroes: Richard Feynman. No es sólo uno de los físicos más destacados del Siglo XX, sino también una personalidad insólita y sorprendente. En su biografía y en su obra se dan cita la curiosidad irrefrenable, el escepticismo empedernido, el sentido del humor, el gusto por la travesura, la más vasta cultura y el más penetrante ingenio.

Nacido en Brooklyn, Nueva York, en 1918, Richard Feynman completó su doctorado en la Universidad de Princeton, en 1942. Poco después, fue enrolado en el Proyecto Manhattan. Allí se dio a conocer tanto su personalidad exhuberante y sus bromas prácticas - en los Alamos se divertía abriendo las cajas fuertes que contenían secretos militares - y por ser un físico excepcional; efectuó contribuciones decisivas a la teoría de la bomba atómica. La curiosidad perpetua de Feynman sobre cualquier cosa estaba en la raíz misma de su indiosincrasia. No sólo fue el motor de su éxito científico, sino que le condujo a muchos éxitos sorprendentes, como descifrar los jeroglíficos mayas.



En los años posteriores a la segunda guerra mundial, Feynman halló una nueva y poderosa manera de pensar la mecánica cuántica, por la cual fue galardonado con el premio nobel de física de 1965 : la conocida como integral de caminos de Feynman, donde una partícula sigue todas las trayectorias posibles en espacio-tiempo.


Tal vez lo que mejor muestra la personalidad de Feynman es su actuación corno miembro de la Comisión Investigadora del Accidente del Transbordador Challenger. Mientras que la comisión tenía reuniones formales y plenas, Feynman estaba ausente. ¿Dónde andaba Feynman? Conversando con los técnicos e ingenieros de la NASA.


Luego, en una reunión culminante, frente a un gran número de periodistas y las cámaras de televisión, pidió sorpresivamente un vaso de agua helada. Sumergió en el vaso un anillo de unión del transbordador y demostró que el anillo no recuperaba sus propiedades iniciales. Así quedó evidente que tal anillo fue el responsable del accidente del Challenger esa fría noche de la catástrofe. Si los ingenieros de la NASA hubieran hecho antes ese experimento el accidente no hubiera ocurrido.


Así era Feynman ante los que cometían errores cuando gozaban de la confianza general. En otra época fue miembro de una comisión evaluadora de textos de física para los colegios, llegando a declarar que la mayoría de estos eran malos e inútiles. En Brasil, declaró que el tipo de enseñanza era destructor de la imaginación, memorista y muy negativo para la formación de nuevos científicos e ingenieros.

Feynman fue un amante de la libertad y en sus teorías se ve claramente ese espíritu. Sus diagramas de interacción entre partículas permiten formas increíbles y variadas. Con sus cálculos se obtenían valores muy precisos, a partir de sus diagramas. En una oportunidad, un grupo experimental afirmó que había obtenido valores que contradecían la teoría de Feynman. El científico sorprendido exclamó: "No puede ser, es tan simple y tan bella que la naturaleza debe ser así". Efectivamente, poco después el grupo experimental reconoció que sus mediciones eran incorrectas.


Richard Feynman era, además, un extraordinario conferencista, que combinaba el verbo con los movimientos en forma teatral. Una colección de sus conferencias fue publicada en tres tonos bajo el título "lectures on physisics” traducida a varios idiomas y adoptada como texto en universidades de todo el mundo.

Parece increíble que ese mismo Feynman haya sido considerado como deficiente mental en un examen realizado por un médico militar. En ese examen, Richard Feynman contestaba las preguntas con una perfecta lógica científica, que al no ser comprendida por el médico daba la impresión de corresponder a una mente desquiciada.


Fuentes: El Universo en una cáscara de nuez - Stephen Hawking


Dentro de dos años se cumplirá el 150 aniversario de la publicación de "El origen de las especies" de Charles Darwin. Y a pesar del tiempo transcurrido, todavía hoy en día la Teoría de la Evolución sigue siendo cuestionada y puesta en duda por numerosas comunidades científicas y religiosas en distintos lugares del mundo. Solo hay que ver lo que está ocurriendo en Estados Unidos, donde actualmente se está desarrollando una batalla sin precedentes para derrocar a Charles Darwin y su Teoría de la Evolución tanto el ámbito educativo (distritos escolares, juntas de educación estatales, universidades,..), como en el político, llegando la purga ideológica al Congreso y a la propia Casa Blanca.

Mal que les pese a muchos, hoy en día se suelen considerar como correctas las ideas básicas de la Teoría de la Evolución, aunque debemos de admitir que existen numerosos puntos débiles en sus platenamientos. De todos ellos, quizá el que me resulte más interesante sea la defensa de Darwin y sus seguidores del "gradualismo", creencia según la cual el cambio se produce o debe producirse de forma gradual, y no por medio de saltos.

Darwin siempre aceptó el lema «Natura non facit saltum» y consecuentemente defendió que el proceso evolutivo iba a ritmo lento, sin saltos súbitos, gradualmente. El registro fósil, ciertamente, no apoyaba este gradualismo, más bien daba testimonio de saltos y de discontinuidad. Pero Darwin argumentaba que el registro era incompleto e imperfecto.

Charles Darwin

Stephen Jay Gould y Niles Eldredge plantean un modelo evolutivo que cuestiona éste gradualismo de Darwin: el modelo de equilibrios puntuados o de equilibrios discontinuos. Un modelo que sí encaja y explica el actual y voluminoso registro fósil, un registro que no da testimonio de cambios morfológicos graduales, sino de abruptas discontinuidades.

El modelo de equilibrios puntuados establece que las especies viven largos periodos de estabilidad, periodos de equilibrio de millones de años, que se ven cortados bruscamente por fases breves de cambios (miles de años) en las cuales aparecen nuevas especies. «La historia de cualquier parte aislada de la tierra, como la de cualquier soldado, consiste -dice Gould- en largos periodos de aburrimiento y breves periodos de terror». El registro fósil muestra la estabilidad de las especies durante «largos periodos de aburrimiento», tiempo que se va repitiendo tras «breves periodos de terror» en los cuales se da, súbitamente, una gran diversificación pero también una gran extinción.

Stephen Jay Gould

En tiempo de Darwin estaba ya vivo el debate sobre la naturaleza rápida o lenta de los cambios geológicos: cataclismos naturales o gradualismo. Gould considera que la opción de Darwin por el gradualismo no se explica en base a datos empíricas sino por las influencias culturales y metodológicas. Gould, al contrario, opta por el cambio rápido: diferentes catástrofes han marcado profundamente el proceso evolutivo. No sólo la catástrofe que supuso la desaparición de los dinosaurios, hace 65 millones de años, también la de finales del permiano, que barrió el 95% de las especies de la superficie de la Tierra. Unos apocalipsis que se han repetido, imprevisiblemente, a lo largo de la marcha de la vida.

Si se rebobinara la película de la vida, borrando todo cuanto ha acontecido y volviese a comenzar su historia, los nuevos acontecimientos serían sorprendentemente diferentes. Diversidad de itinerarios eran posibles; los resultados, no se podían predecir de entrada. La historia de la vida es una historia contingente: el azar y las circunstancias deciden de qué manera se desplegarán las formas vivas en nuestro planeta. Así, los hombres debemos nuestra existencia a una serie de casualidades que se han producido en la historia de la vida desde su origen. La vida no conduce necesariamente a la aparición del hombre.

Por supuesto esto entra en conflicto con el "Principio antrópico".

Siempre que me planteo esta pregunta me viene a la memoria una anécdota de mis años de estudiante de bachillerato.


Estando en clase de Física cierto día al profesor se le ocurrió plantear una pregunta sobre vectores de fuerzas y todas esas cosas que resultan realmente aburridas si además se explican con cierta indiferencia. Como nadie sabía la respuesta, el profesor decidió preguntar a algún alumno. Y jústamente fue a preguntar a uno que estaba prácticamente durmiendo en clase, tumbado en el asiento casi como si estuviera en una hamaca en la playa. En ese momento, al decir su nombre, mi compañero contestó con un bostezo, provocando la guasa general ( conviene indicar que mi compañero era de los primeros de la clase, y quizá de ahí su aburrimiento). El profesor se indignó con su actitud, y mi compañero le dijo que "bostezaba" porque su cerebro necesitaba oxígeno para poder responder la pregunta. A continuación contestó correctamente a lo planteado. Desde entonces me he cuestionado si era cierta la respuesta de mi compañero y si es esa la causa de por qué bostezamos, o si se debía al aburrimiento de la clase, al hecho de saber la respuesta, si era por la postura que tenía, o si simplemente tenía sueño.


Bostezar es un acto reflejo caracterizado por una sencilla y profunda inhalación, con la necesidad de abrir la boca en forma extrema, utilizando los músculos del cuello y los faciales en una mueca, no muy estética, y debido a la presión ejercida sobre las glándulas lacrimales es común que se escape una lágrima. Los pulmones y el cerebro también intervienen, y en ciertas ocasiones los músculos de los brazos, ya que es muy común acompañar el bostezo con un estiramiento de brazos.


El relajamiento de la mandíbula y de los músculos de la cara son indispensables para que un bostezo sea satisfactorio.


Pero la verdadera función del bostezo aún no ha sido totalmente identificada.


Hay teorías que como indicó mi compañero dicen que pudiera ser por falta de oxígeno en el cerebro, pero esto está en estudio ya que un feto en el vientre de su madre bosteza sin que sus pulmones tengan ventilación.


Otra teoría es que al estar uno cansado o aburrido, el ritmo de la respiración disminuye, lo cual puede provocar una acumulación de bióxido de carbono en el organismo y a través del bostezo se elimina el exceso.


También se explica como un mecanismo involuntario que nos ayuda a mantenernos despiertos cuando necesitamos estarlo, ya que al bostezar se produce una estimulación periférica que activa el sistema nervioso central y permite que la persona esté más alerta.


"Nadie sabe por qué bostezamos exactamente", indica Andrew Gallup, profesor de Psicología en la Universidad de Nueva York, Albany. Ahora, él y algunos de sus colegas sostienen que el bostezo es una forma a la que recurre nuestro organismo para enfriar al cerebro.


En la edición de mayo de "Psicología evolucionaria", este grupo dijo que los voluntarios que participaron del estudio bostezaban más en aquellas situaciones en las que sus cerebros tenían posibilidades de estar más calientes.


Para probar su teoría de que el bostezo regula la temperatura cerebral cuando otros sistemas del organismo no hacen lo suficiente, los investigadores aprovecharon la arraigada tendencia de la gente de bostezar cuando otros lo hacen.


Se pidió a los voluntarios que ingresaran en una habitación y miraran un video en el que se veía a gente comportándose de forma neutral, riéndose o bostezando. Observadores que registraban todo a través de un espejo contabilizaron cuántas veces bostezaban los voluntarios.


A algunos voluntarios se les pidió que respiraran sólo por sus narices mientras observaban el video. Tiempo después se les pidió que apoyaran sobre sus frentes trapos fríos o calientes. "Ambas acciones, que promoverían el enfriamiento del cerebro (respiración nasal y enfriamiento de la frente), eliminaron prácticamente el bostezo contagioso", explicaron los investigadores. El estudio ayudaría también a explicar por qué razón el bostezo pasa de una persona a otra.


Para Gallup, un cerebro más frío es más lúcido. Así, el bostezo parece ser una forma para mantenerse más alerta. Siempre según su opinión, el bostezo contagioso habría evolucionado para ayudar a los grupos a mantenerse atentos frente al peligro.
Desde hace milenios el hombre trata de utilizar la tecnología y los avances científicos para dar respuesta a algunas de las incógnitas de este planeta y el espacio que nos rodea. La revista 'New Scientist' ha recopilado los 13 misterios que, a día de hoy, siguen provocando quebraderos de cabeza a la comunidad científica internacional.

1- El efecto placebo
Pongamos un caso ficticio, el del paciente X. Varias veces al día, durante varios días, se le provoca dolor, que se controla con dósis de morfina. Hasta el último día del experimento. Esas 24 horas, sin que el señor X lo sepa, la morfina se sustituye por una solución salina absolutamente inócua. Parece increíble, pero dicha solución tiene el mismo efecto que la morfina y el dolor desaparece.

Es lo que se conoce como el efecto placebo. Antes de la llegada de los fármacos en el siglo XX, era el arma más potente de la Medicina contra la enfermedad. Excremento de cocodrilo, aceite de gusano, sangre de lagarto y hasta ser tocado por el Rey eran medicinas usadas entre el siglo XVI y el XIX. Desde la publicación, en 1955, del libro The Powerful Placebo de H.K. Beecher, se reconoció que el 35% de los pacientes con una amplia variedad de enfermedades podría ser tratada sólo con placebo. En estudios posteriores, se ha visto que puede funcionar en el 70% e, incluso, del 100% de los casos.

Nadie sabe todavía qué mecanismos intervienen en el efecto placebo. Algunos estudios sobre el dolor sugieren que reduce la ansiedad y facilita la liberación de endorfinas (sustancias químicas naturales parecidas a los narcóticos) en el cerebro, aunque son hipótesis todavía no confirmadas.


2- El problema del horizonte

Nuestro Universo era extraordinariamente homogéneo, y la temperatura de la radiación de fondo es la misma en cualquier dirección que observemos. El hecho de que la temperatura sea homogénea no sería sorprendente de no ser porque entre los dos extremos del Universo hay una distancia de casi 2.800 millones de años luz, mientras que la edad del Universo es 'sólo' de unos 1.400 millones de años. Teniendo en cuenta que nada puede viajar más rápido que la velocidad de la luz y la hipótesis de que hubo un instante inicial o big bang, el interrogante es: ¿cómo es posible que regiones físicamente desconectadas desde el "principio" del Universo estuviesen en estados físicos tan parecidos?

Esto es lo que se conoce como el 'problema del horizonte', uno de los mayores quebraderos de cabeza de los cosmólogos, que siguen sin dar con la solución.


3- Rayos cósmicos ultra-energéticos

Los rayos cósmicos son partículas que llegan desde el espacio y bombardean constantemente a la Tierra desde todas direcciones. La mayoría de estas partículas son núcleos de átomos o electrones. Algunas de ellas son más energéticas que cualquier otra partícula observada en la naturaleza. El misterio está en su alta energía. La teoría especial de la relatividad de Einstein dice que cualquier rayo cósmico que llegue a la Tierra desde fuera de nuestra galaxia habrá sufrido tantas colisiones que el máximo posible de energía que puede tener es 5 × 1019 eV.

Los rayos detectados desde hace una década por el observatorio japonés de Akeno están muy por encima de ese límite, con lo cual o los datos -tomados en diferentes ocasiones y siempre parecidos- están mal, o Einstein se equivocó.


4- Los resultados de homeopatía de Belfast

En 1810 el médico alemán Christian Friederich Samuel Hahnemann publicaba el "Organon, el arte de curar", piedra angular de la homeopatía. El principal fundamento de la teoría se define en la ley de los similares (homeo- es el prefijo griego que designa igualdad) por la que una enfermedad se cura con la misma sustancia tóxica que la produce —de ahí que se llame ley de los similares-, pero a dosis infinitesimales. Los homeópatas disuelven esos venenos en etanol —lo que llaman tintura madre- y la diluyen en agua sucesivas veces, no importa cuantas, según ellos el remedio se "imprime" en las moléculas de agua. Tales disoluciones son la parte controvertida de la disciplina, puesto es posible que a esas concentraciones no haya ni una sóla molécula del principio activo en la solución homeopática. Sin embargo su efecto ha sido demostrado en numerosos estudios y se estima que un 15% de los médicos occidentales siguen esta línea.

Madeleine Ennis, farmacóloga de la Queen’s University de Belfast, ha sido siempre el azote de los homeópatas. Asegura que, a esas concentraciones, en los remedios homeopáticos no hay más que agua, por lo que químicamente no tiene sentido que funcionen. Sin embargo en su estudio más reciente Ennis y su equipo se llevaron un "pequeño" chasco: descubrieron que soluciones ultradiluidas de histamina funcionaban en un experimento con basófilos, unas células sanguíneas que actúan en la inflamación. La solución homeopática en la que probablemente no había ni una sola molécula de histamina funcionaba realmente como la histamina. Aunque Ennis se ha visto incapaz de explicar el porqué del efectivo funcionamiento y sigue mostrándose escéptica, ha asegurado que si los resultados son reales y la homeopatía no actúa como un placebo, habría que reescribir parte de los fundamentos de la física y de la química.


5- La materia oscura

No todo lo que existe en el universo es visible. Los astrónomos pueden detectar objetos que emiten o absorben luz o cualquier otro tipo de radiación electromagnética o que interactuan gravitatoriamente con otros objetos que podamos detectar. El término "materia oscura" alude a esta materia cuya existencia no puede ser detectada mediante procesos asociados a la luz, es decir, no emiten ni absorben radiaciones electromagnéticas.

Determinar cuál es la naturaleza de la materia oscura y en qué cantidad existe es el llamado ‘’problema de la materia oscura’’ o ‘’problema de la masa desaparecida’’, y es uno de los problemas más importantes de la cosmología moderna. La cuestión de la existencia de la materia oscura puede parecer irrelevante para nuestra existencia en la tierra, pero, el hecho de que exista o no la materia oscura, afecta el destino final del universo.


6- Metano en Marte

El 20 de julio de 1976 Gilbert Levin, uno de los ingenieros a cargo de las misiones de la NASA al planeta Marte, vio que la Viking que orbitaba el planeta rojo había encontrado emisiones de carbono-14 que contenían metano en el suelo del planeta, por lo que la conclusión debía ser obvia y muy relevante: hay vida en Marte.

Algo está ingiriendo los nutrientes, los está metabolizando, y después los expulsa a la atmósfera en forma de gas mezclado con carbono 14. Sin embargo, la NASA no se atrevió a afirmar con rotundidad el descubrimiento, porque otro instrumento de la Viking, diseñado para identificar moléculas orgánicas consideradas esenciales símbolos de vida no encontró nada, así que casi todos los científicos de la NASA decidieron declarar el hallazgo de la Viking un "falso positivo". Pero , ¿lo era?

A día de hoy, los argumentos a favor y en contra siguen dividiendo a los científicos, aunque es cierto que los rovers que estudian el planeta rojo desde hace un año han encontrado pruebas de los descubrimientos de la Viking.


7- Tetraneutrones

Hace cuatro años, en un acelerador de partículas de Francia detectaron seis partículas que no deberían existir. Las llamaron 'tetraneutrones': cuatro neutrones unidos entre sí de una forma que desafía las leyes de la física.

Francisco Miguel Marquès y sus colegas del acelerador de Ganil, en Caen, llevan desde entonces tratando de conseguir el efecto otra vez, pero hasta ahora no lo han logrado. Si lo repiten, estos 'racimos' de átomos podrían obligar a los científicos a reconsiderar las fuerzas que mantienen unido el núcleo de los átomos.


8- La anomalía de las Pioneer

Esta es la historia paralela de dos naves espaciales. Una, la Pioneer 10, fue lanzada en 1972; la Pioneer 11 un año después. Ahora mismo, ambas deben estar en el espacio profundo, alejadas de la vista de cualquier ingenio humano, aunque sus trayectorias son demasiado fascinantes como para ignorarlas.

Y es que hay algo que ha estado 'empujando' a las dos naves, provocando que aumenten su velocidad. La aceleración es pequeña, menos de un nanometro por segundo, pero es lo suficiente para hacer sacado a la Pioneer 400.000 kilómetros de su trayectoria inicial. La NASA perdió contacto con la Pioneer 11 en 1995, pero todo hace indicar que podría estar 'sufriendo' el mismo proceso que su hermana gemela, y estaría muy fuera de su rumbo en algún lugar del espacio. ¿Y qué causa este desvío? Por el momento, nadie lo sabe.


9- La energía oscura

Este es uno de los mayores problemas de la física. En 1998, un grupo de astrónomos descubrió que el universo se está expandiendo a más velocidad que nunca. Esto significa que la velocidad a la que una galaxia distante se aleja de nosotros aumenta con el tiempo. De ser correcta esta teoría, el resultado último de esta tendencia sería la imposibilidad de seguir viendo cualquier otra galaxia. Esta nueva teoría del fin del Universo ha recibido el nombre de Gran Desgarramiento o, en inglés, Big Rip.

Es un efecto para el que todavía se investigan las causas, aunque una de las sugerencias puede ser que esté motivado por la 'energía oscura', una forma hipotética de energía que actúa en todo el espacio y que produce una presión negativa, resultando en una fuerza gravitacional repulsiva. La energía oscura puede dar cuenta del universo en expansión acelerada, así como de una significativa fracción de su masa.


10- El acantilado de Kuipper

Si alguien viajara a la zona del sistema solar externa a las órbitas de Neptuno y Plutón, se encontraría algo muy extraño. De repente, tras cruzar el cinturón de Kuiper -lleno de objetos pequeños como asteroides helados y cometas- no hay nada. Los astrónomos lo llaman el 'acantilado de Kuiper', porque la densidad de objetos cae espectacularmente.

La pregunta es qué ha causado este brusco cambio, y la única posible respuesta parece ser la existencia de un décimo planeta del Sistema Solar, lo suficientemente grande como para haber atraído a todos esos cuerpos hacia su órbita. De momento, sin embargo, nadie ha conseguido aportar ninguna prueba de la existencia de ese planeta X.


11- La señal ‘wow’

La señal tuvo una duración de 37 segundos, y venía del espacio exterior. El 15 de agosto de 1977 el astrónomo Jerry Ehman, de la Universidad de Ohio State (EEUU), recibió una señal del radiotelescopio de Delaware. Al ver la transcripcción de la señal, Ehman escribió al lado la palabra 'wow'. 28 años después, nadie ha conseguido dar una explicación a qué o quién emitió dicha señal.

La radiación provenía de la dirección de Sagitario, y de un ámbito de frecuencias de unos 1420 megahertzios. Estas frecuencias forman parte del espectro de radio en el que todo tipo de transmisión está prohibida, por un acuerdo internacional. La estrella más cercana en esa dirección está a unos 220 años luz, así que si la señal provenía de allí, la tuvo que causar o bien un acontecimiento astronómico de enorme potencia. ¿O quizá fue una civilización alienígena con un transmisor de gran potencia?


12- Constantes no tan constantes

En 1997 el astrónomo John Webb y su equipo de la Universidad de Sidney analizaban la luz que llegaba a la tierra procedente de quasars muy lejanos. En su viaje de 1.200 millones de años luz, la luz había atravesado nubes interestelares de materiales como hierro, níquel o cromo, y los investigadores descubrieron que los átomos habían absorbido parte de los fotones de la luz procedente de los quasars, pero no los que habían esperado.

Si las observaciones son correctas, la única explicación vagamente razonable es que una constante de la física, llamada la 'fina estructura constante' o 'alpha' cambia de valor cuando pasa a través de estas nubes interestelares. Los científicos siguen investigando.


13- La fusión fría

En 1989 dos investigadores de la Universidad de Utah (Estados Unidos), Martin Fleischmann y Stanley Pons, desencadenaron la fusión nuclear en una probeta. Sostenían que era posible realizar procesos de "fusión fría" usando como catalizador un bloque metálico de paladio. En los siguientes 10 años, fueron miles los científicos que trataron de volver a lograr los mismos resultados, aunque sin éxito. Todavía hoy sigue la polémica, aunque son muchos los que sostienen que los resultados de Fleischmann y Pons fueron fruto de un error experimental.
El otro día me encontré entre montones de revistas viejas un test que proponía Arthur C. Clarke por 1985 para poner a prueba nuestra visión de futuro. Tenía unas 50 preguntas que había que contestar y comparar nuestras respuestas con las del propio Clarke. Resulta divertido revisar nuevamente el test, comprobar algunas de las respuestas de entonces, y poder decir aquello de: "¿dónde está el futuro que nos prometieron?", "¿dónde están los coches voladores?", "¿y los robots tipo Star Wars caseros?", "¿y para cuándo Marte?" ...

A continuación presento algunas de las preguntas más curiosas del tests para no alargar mucho...

EL TEST DEL 2001, por Arthur C. Clarke

1) ¿Cuándo será el hombre de la calle capaz de conducir un vehículo espacial?
Las respuestas posibles son : hacia 1995, hacia el 2000, hacia el 2010, hacia el 2020, después del 2020
Según Clarke, la respuesta correcta sería: hacia 1995 ....

Yo contesté (cuando leí por primera vez el test fue en 1987, por entonces tenía 12 años): después del 2020 ..... Tal y como va la cosa, uno a cero para mí.

2) ¿Cuál de estos grupos verá primero a uno de sus miembros elegido presidente del los Estados Unidos?
Las respuestas eran: mujeres, negros, judíos, hispanos.

Según Clarke, las mujeres. Yo contesté por entonces, los negros... Queda poco para conocer la respuesta.

3) ¿Cuál de los puntos siguientes caracterizarán las relaciones soviético-norteamericanas en el año 2000?
a) Cooperación abierta, incluyendo programas espaciales conjuntos y colaboraciones científicas.
b) Una detente armada, con tratados de limitación de armamento.
c) Una carrera de armamentos continuada, pero sin agresión.
d) Una guerra nuclear a gran escala en el espacio.
e) Una guerra nuclear tanto en la Tierra como en el espacio.

Para Clarke, la respueta correcta era la 'a' .. Yo contesté la 'a' o 'b'. Sinceramente, aparte de la 'a', todavía no sé cuál es la respuesta correcta entre la 'b' y la 'c' .. Eso sí, de Unión Soviética sólo nos queda la peli de Rocky.

4) ¿Cuál cree usted que será el salario mínimo por hora en el año 2000?
a) Menos de 800 pesetas.
b) De 800 a 900 pesetas.
c) De 900 a 1200 pesetas.
d) De 1200 a 1500 pesetas.
e) Más de 1500 pesetas.

Según Clarke, la respuesta correcta es la 'e'.
Sin comentarios...

5) ¿Hacia el año 2000, para cuál de los usos siguientes será dedicada con prioridad la lanzadera espacial?
a) Para experimentos científicos y reparación de satélites.
b) Para transporte rutinario de pasajeros o viajes de placer (lunas de miel, excursiones,etc).
c) Para el transporte industrial a una colonia lunar.
d) Para todo lo anterior.
e) Ya no se usará el sistema de lanzadera.

Para Clarke la respuesta correcta era la 'b'...Yo dije la la 'a'. Creo que la 'b' todavía no se puede considerar como correcta aparte de algunos casos excepcionales .. Por tanto, otro punto para mí.

6) Teniendo en cuenta la inflación y el aumento del coste del papel, ¿qué costará en el año 2000 una revista que ahora (1985) cuesta 200 pesetas?
Respuestas: 250 ptas, 400 ptas, 550 ptas, 800 ptas, 1200 ptas, más de 1200 ptas.

Clarke respondió: 800 ptas, yo: 550 ptas. La misma revista que publicaba este test, en 1985 costaba 200 ptas, en el año 2000, 375 ptas.

7) En la Noche vieja de 1999, ¿cuánta gente habrá descorchando botellas de champaña en el espacio?
Respuestas: nadie, de 1 a 9 personas, de 10 a 20, de 21 a 50, de 51 a 100, de 101 a 1000, más de 1000 personas.

Según Clarke, de 51 a 100 personas. Yo dije de 10 a 20 personas. No conozco el dato, pero creo que me acerco yo más.

8) El llamado "efecto invernadero", largamente anunciado por los científicos, causará daños extensos en zonas costeras en los próximos 40 años.
Respuestas: cierto, falso.

¿Qué creéis que respondió Clarke? Falso. Yo, también.


Una vez realizado el test, uno debía de comprobar las respuestas correctas con respecto al criterio de Arthur C. Clarke. Mi puntuación fue de 15 aciertos sobre 50, y con esa puntuación Clarke decía lo siguiente:

De 10 a 16 acietos: FUTURISTA DE SALÓN

Visto lo visto, con la perspectiva que da la experiencia, señor Clarke, creo que me debe una disculpa..

A pesar de todo sigo admirando a Arthur C. Clarke como uno de los más grandes escritores de ciencia-ficción. Pero como visionario a corto plazo tengo mis dudas ...

En los mercados, los alimentos se pesan en una báscula. Tu pagas cierta cantidad por cada supuesto kilogramo de manzanas, o de cualquier otro producto, que indica la báscula. Y decimos “supuesto”, porque lo que mide la báscula del supermercado no son kilogramos, sino kilopondios. Es cierto que es una notación antigua, pero no compramos kilogramos-masa, sino kilogramos-fuerza
Si se realiza la pesada a nivel del mar y luego se repitiera en lo alto de Everest, existiría una leve diferencia. Esto se debe a que la gravedad es menor a medida que nos alejamos del centro de la Tierra. Por tanto una misma “masa” en el mar pesa más que la misma “masa” en el Everest. La masa se mide en kilogramos y una cierta masa tiene un valor constante en cualquier punto de la Tierra. Sin embargo el “peso” varía en función de la gravedad, y se mide en kilopondios (o kilogramos-fuerza).
Por tanto, la próxima vez que compres manzanas, hazlo en la Luna: te llevarás 6 veces más cantidad de fruta que en tu supermercado, y por el mismo precio.